miércoles 29 de abril de 2026 08:39:55

POLÍTICA: ENTRE EL EGO Y LA IDEOLOGÍA «UN PRESIDENTE QUE VIAJA MIENTRAS EL PAÌS CRUJE»

 Con cuatro giras internacionales en apenas dos meses, Javier Milei parece haber mudado la sede del Gobierno al exterior. Entre premios académicos y foros ideológicos, crece la indignación de una sociedad que padece un ajuste sin precedentes y se pregunta si el país se gobierna por control remoto.

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La política argentina asiste a un fenómeno inédito: un mandatario que parece sentirse más cómodo en los estrados de Washington o Madrid que recorriendo las carencias del conurbano bonaerense. Este nuevo viaje a España para recibir un premio académico —el cuarto en sesenta días— abre un debate ético y político: ¿Es vanidad personal o estrategia de Estado?

Para muchos analistas y, sobre todo, para el vecino que hoy hace malabares con el presupuesto, la respuesta parece inclinarse hacia la primera opción. Mientras Milei diserta sobre la superioridad moral del capitalismo en foros europeos, en Argentina la realidad es aplastante:

Una inflación «dibujada»: Con una brecha del 44% que el INDEC no muestra pero que el bolsillo siente.
Salud en crisis: Con los afiliados de IOMA rebotando en las clínicas.
Consumo en picada: Con comercios que bajan sus persianas ante la imposibilidad de afrontar costos y tarifas.
Lo que irrita no es solo la ausencia física, sino la distancia emocional. El Presidente elige alimentar su perfil de «rockstar» de la economía global, buscando un reconocimiento que, si bien puede ser legítimo en círculos académicos, no soluciona el precio del transporte ni la inseguridad en San Justo.

Esta «calidad ideológica» o «ego» que menciona la gente en la calle, se traduce en una gestión que delega el día a día en funcionarios de segunda línea mientras el capitán del barco prefiere las luces de las capitales del mundo. La historia argentina es implacable: los gobiernos suelen empezar a perder su base de apoyo no cuando la crisis es profunda, sino cuando el gobernante deja de dar la sensación de que está sufriendo y trabajando al lado de su pueblo.