martes 28 de abril de 2026 14:54:45

EDITORIAL: LA BRECHA ENTRE EL MERCADO Y EL BOLSILLO: CUANTO FALTA PARA QUE LA MACRO LLEGUE A LA CALLE?

 Mientras los indicadores financieros muestran una calma inédita y el Gobierno acumula volumen político, la economía de a pie sigue en rojo. El interrogante es si el orden macroeconómico llegará a tiempo para frenar el desgaste social.

LA BRECHA ENTRE EL MERCADO Y EL BOLSILLO

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Por Jorge Victorero Director Multimedios PRISMA

La economía argentina hoy se lee en dos idiomas distintos. Para los analistas financieros, el país ha logrado hitos que parecían imposibles hace un año: un déficit fiscal controlado y una gobernabilidad que, contra todo pronóstico, se consolidó con acuerdos estratégicos en el Congreso.

Hablan de una «estabilización financiera» porque el riesgo país bajó y el Banco Central ha dejado de emitir a mansalva. Sin embargo, este ordenamiento ocurre en la estratósfera de los mercados.

Para el asalariado, el jubilado y el comerciante, esa «estabilidad» suena a ironía. El sufrimiento del bolsillo se explica por la velocidad de los tiempos

La inercia de la crisis: Lo que los economistas llaman «superávit», la gente lo vive como un recorte feroz en los servicios, en los medicamentos (como vemos en el conflicto de IOMA) y en el consumo básico.

El déficit de cuenta corriente: Ese 4% del PBI que mencionan los expertos es una señal de alerta; significa que el país sigue gastando más dólares de los que genera genuinamente, y que la «entrada de capitales» es, muchas veces, dinero especulativo que puede irse ante el menor susto.

El empleo heterogéneo: Ya no basta con tener trabajo; hoy somos testigos del fenómeno del «trabajador pobre», aquel que aun con un empleo formal no llega a fin de mes debido a la inflación acumulada.

¿Cuánto tiempo lleva que esto se sienta? La historia económica sugiere que la recuperación del bolsillo siempre es el último eslabón de la cadena. Primero se estabiliza el dólar, luego baja el riesgo país, después aparece el crédito y, finalmente, ese flujo llega a la inversión y al salario.

En Argentina, este proceso suele demorar entre 12 y 18 meses desde que se alcanza el equilibrio fiscal, siempre y cuando no ocurra una «corrida» o un evento político que rompa la confianza, como sucedió en el segundo semestre de 2025.

La pregunta que se hacen algunos importantess economistas es la clave de los próximos meses:

¿Podrá la política sostener el ajuste hasta que la economía real empiece a caminar?

Si las encuestas siguen cayendo por el peso de la realidad diaria, el «caudal político» en el Congreso podría evaporarse, devolviéndonos al círculo vicioso de inestabilidad que ya conocemos.