martes 22 de junio de 2021 ūüēí 23:20:52
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“NO ME PEGUEN SOY ALBERTO” POR EL CONSULTOR POL√ćTICO CARLOS FARA

Esta columna se abraza a los efectos prácticos y percibidos de lo que ocurre en la arena política

Empezamos esta nota parafraseando al ‚Äúfil√≥sofo contempor√°neo‚ÄĚ Roberto Giordano, autor de la famosa m√°xima: ‚ÄúNo me peguen, soy Giordano‚ÄĚ, en una situaci√≥n desgraciada. Distintas son las desgracias por las que est√° pasando Alberto en estos d√≠as. No importa si tiene o no raz√≥n pol√≠tica o legal. Esta columna se abraza a los efectos pr√°cticos y percibidos de lo que ocurre en la arena pol√≠tica. Si hay lawfare, golpe institucional, golpe medi√°tico, mamarracho jur√≠dico o irresponsabilidad sanitaria, es motivo de otra columna, no de √©sta. El poder es el poder.¬†It¬īs a fact.¬†Si se quiere cambiar la relaci√≥n de fuerzas ‚Äďcomo dec√≠a un amigo- se los digo en otro lugar, en otro horario y por otro precio.

Dicho eso, a nadie le hubiese gustado estar en los zapatos del presidente estos √ļltimos 5 d√≠as: l√≠o con Basualdo y Guzm√°n, l√≠o con la Suprema Corte, l√≠o con Larreta, l√≠o con CFK y La C√°mpora + Kicillof, l√≠o con la inflaci√≥n, l√≠o con los laboratorios, l√≠o con la pandemia, l√≠o con los movimientos sociales, l√≠o con el FMI. Demasiados para un equilibrista.

En la columna de la semana pasada ‚Äď‚ÄúAlberto 11 a√Īos despu√©s‚ÄĚ- describ√≠amos cierta falta de profesionalismo y timing para atajar los problemas que se le van presentando. M√°s all√° de las presiones que pueda recibir del cristinismo, algo distinto podr√≠a haber hecho con las vacunas, el sistema sanitario, la permanencia de Basualdo, las demandas de los movimientos sociales propios, para empezar. Sin embargo, el esquema decisorio luce muy desarticulado, como ya analizamos.

Pero la esperanza es lo √ļltimo que se pierde. Cada d√≠a se puede torcer el destino. La pol√≠tica es un sinf√≠n de oportunidades que se pueden aprovechar o no. Hasta ac√° Alberto no se caracteriz√≥ por saber sacarles mucho jugo, y convertir a la debilidad en virtud. Deteng√°monos en una fortaleza y una debilidad.

  1. Fortaleza: m√°s all√° del juzgamiento sobre su gesti√≥n ‚Äďhoy m√°s negativa que positiva- existe una considerable cantidad de ciudadanos que lo dispensan por el fen√≥meno de la pandemia. La crisis es mundial, in√©dita y lo agarr√≥ al comienzo de su mandato, lo cual no da mucho margen para pensar en un ‚Äúgobierno normal‚ÄĚ. Reci√©n lleva 17 meses, lo cual los hace no ser lapidarios. Eso hace dif√≠cil la comparaci√≥n con la administraci√≥n Macri, la cual no tuvo este desaf√≠o.
  2. Debilidad: se diluye su liderazgo a los ojos de la opini√≥n p√ļblica global, y tambi√©n entre sus propios votantes blandos que esperaban un primer mandatario con m√°s firmeza, sobre todo en esta crisis. Hoy Alberto es ‚Äúel presidente de nadie‚ÄĚ, ya que no conforma a ning√ļn sector de los estamentos dirigenciales, sean pol√≠ticos, empresariales, sindicales o sociales.

Digamos que todav√≠a tiene un cr√©dito en parte de la opini√≥n p√ļblica dada la magnitud de la crisis (m√°s comprensi√≥n que elogios), pero van menguando las expectativas en el c√≠rculo rojo (que recordemos, somos decenas de miles en todo el pa√≠s, entre los cuales est√° la inmensa mayor√≠a de [email protected] lectores de 7 Miradas). Solo para poner un ejemplo sustantivo, una senadora nacional joven muy allegada a Cristina confiesa que Alberto se encolumna con ‚Äúnosotros‚ÄĚ, o est√° enfrente. Para ese rinc√≥n, no tiene margen para otra cosa.

 

Entonces caben las tres preguntas cl√°sicas:

  1. Quiere¬†tener margen? Sin duda, que s√≠. Es un animal pol√≠tico, m√°s all√° de las limitaciones que luzca en estos √ļltimos tiempos. Lo que nos lleva a la segunda pregunta.
  2. Sabe¬†construir margen de maniobra? Hasta ac√° no. Es un juego muy complejo, por eso mismo requiere de audacia y creatividad estrat√©gica. Dir√≠an los comentaristas futboleros, ‚Äúle faltan variantes ofensivas‚ÄĚ. Casi nunca sorprende pol√≠ticamente. El circuito de circulaci√≥n de la pelota es demasiado previsible y cae en los mismos errores sistem√°ticamente. Ya tiene las marcas bien tomadas por los adversarios. Entonces va la tercera pregunta.
  3. Puede¬†construir margen de maniobra? Siempre se puede hacer algo distinto. Ac√° empiezan a jugar las caracter√≠sticas de personalidad del protagonista. Caer en ciertos pecados de soberbia no ayuda. La procrastinaci√≥n tampoco. La subestimaci√≥n menos. Llega un momento en que el entorno ‚Äďa imagen y semejanza del l√≠der- cae en la rutina de la justificaci√≥n permanente por los fracasos. Eso implica una oxigenaci√≥n de personajes, ergo de ideas. Solo para poner una pista.

Hace unos 25 a√Īos, frente a qu√© hacer con la crisis del Tequila, en una charla con dirigentes pol√≠ticos mendocinos, ‚ÄúPilo‚ÄĚ Bord√≥n (uno de los mejores referentes que nos dejan estos 37 a√Īos de democracia), dec√≠a que en la disyuntiva entre el huevo y la gallina, hab√≠a que sacudir a la gallina hasta que d√© huevos.

Cuáles son las gallinas de absoluta propiedad de Alberto que no estén bajo la mirada de sus comisarios políticos internos?