16 de agosto de 2022

CRISTINA EN SU PENÚLTIMA APARICIÓN EN UN ACTO COMO PRESIDENTE

Cristina aseguró hoy que «traidores y traiciones hubo siempre» pero consideró que referentes de esas características son «necesarios» para diferenciarlos de los «leales»

Cristina Fernández  inauguró hoy en la ciudad bonaerense de Don Bosco la  electrificación de un tramo del ferrocarril Roca acompañada por los ministros  de Interior y Transportes, Florencio Randazo, y de Economía, Axel  Kicillof, entre otros funcionarios. Vestida de blanco y desde la cabina del motorman, la jefa de  estado saludó con fervor a los grupos de personas que se acercaron  para ver pasar al tren. Luego, condujo una videoconferencia con autoridades de City  Bell, Avellaneda y Ezeiza, tres comunas del sur del Gran Buenos  Aires.

Cristina aseguró hoy que «traidores y traiciones hubo siempre» pero consideró que referentes de esas características son «necesarios» para diferenciarlos de los «leales». «Traidores y traiciones hubo siempre (pero) son necesarios. Si no hay traidores, no hay leales. Si no hay traidores, ¿cómo distinguís a los leales?», lanzó la mandataria, en un intercambio por videoconferencia mantenido con el intendente del distrito bonaerense de Avellaneda, Jorge Ferraresi. Aclaró que «cuando hablo de unidad no hablo de unidad de los dirigentes» y convocó a su militancia a «convencer y persuadir» para sostener los postulados del kirchnerismo «más allá de los errores y los aciertos».

«La gobernabilidad no es que cuatro dirigentes se pongan de acuerdo es volver a bajar todos los compañeros al territorio, a los barrios, a las fábricas», añadió. En otro tramo de su discurso llamó a la unidad de «los argentinos y los compatriotas», al advertir que «una de las cuestiones más fundamentales de nuestra historia ha sido dividirnos y enfrentarnos con falsos dilemas y antinomias».

«Es importante que nos unamos entre los argentinos y entre los compatriotas porque una de las cuestiones más fundamentales de nuestra historia ha sido dividirnos y enfrentarnos con falsos dilemas y antinomias», sentenció la mandataria presidenta Cristina Fernández.

Luego se refirió a su rol después del 10 de diciembre. Indicó al respecto que su espacio tiene «la inmensa responsabilidad de aportar gobernabilidad» y advirtió que al nuevo gobierno, aún siendo de una fuera política distinta, «no le haremos todo lo que nos hicieron a nosotros». «Tenemos la inmensa responsabilidad de aportar gobernabilidad al país. Somos una fuerza política que no le vamos a hacer a un gobierno, aunque no sea de nuestro signo político, lo mismo que nos hicieron a nosotros», aseveró la mandataria.

La Presidenta envió un mensaje a su propia tropa: «No nos distraigamos en cuestiones internas, ni ‘zultanito’, ni ‘menganito’. El problema no es Judas, es la fe, las convicciones. No nos detengamos en lo pequeño, en lo chiquito, en los que no entienden, al contrario; tratemos de convencerlos y, si no, que sigan hablando.

Además pidió a sus seguidores «empuñar las banderas» si no los «acompañan los dirigentes» a partir del recambio de gobierno del 10 de diciembre, al remarcar que «los derechos que han conquistado» a lo largo de los 12 años de gestión del kirchnerismo «son de cada uno». «Más allá de los errores y aciertos, que se cometen siempre cuando uno hace, tenemos que tener la certeza de que el camino que hemos elegido es el de la patria», remarcó la mandataria