18 de mayo de 2022

SUENAN CAMBIOS EN EL GABINETE PRESIDENCIAL

En medio de los rumores, regresa un exiliado. El agregado económico en la embajada argentina de Italia, Guillermo Moreno, aterrizará mañana en Ezeiza, en el que podría ser su última visita al país como diplomático. Es un secreto a voces que el ex poderoso Secretario de Comercio Interior quiere volver. Cerca suyo revelan que su esposa Marta Cascales pugna por armar las valijas al no poder ejercer en Roma su profesión de escribana

10403646_906305886050937_7243963619332903977_nCristina Fernández de Kirchner dilata un renovación ministerial que no tardaría en llegar. No habría un único cambio: Juan Manzur (Salud) se suma a los siempre sonantes candidatos: Héctor Timerman (Canciller), Julio Alak (Justicia) y Carlos Tomada (Trabajo).

En medio de los rumores, regresa un exiliado. El agregado económico en la embajada argentina de Italia, Guillermo Moreno, aterrizará mañana en Ezeiza, en el que podría ser su última visita al país como diplomático. Es un secreto a voces que el ex poderoso Secretario de Comercio Interior quiere volver. Cerca suyo revelan que su esposa Marta Cascales pugna por armar las valijas al no poder ejercer en Roma su profesión de escribana.

Igual, prometen en su entorno, las actividades programadas de Moreno en esta visita de dos semanas estarán alejadas de la Casa Rosada. De hecho, su primera aparición pública no será en el ámbito estrictamente político. A un mes de mostrarse con el Papa Francisco, el ex Secretario continúa la veta religiosa y el sábado participará de la peregrinación a Luján. También encabezará una reunión del peronismo porteño, del que es congresal nacional, junto al titular del partido, Víctor Santa María, y el presidente del Congreso del PJ, uno de los cabecillas de La Cámpora, Mariano Recalde.

En Gobierno ya se imagina un regreso a la función pública de Moreno, uno de los funcionarios que cosechó más pedidos de renuncia opositoras. Otro que también suele estar en el mismo blanco es el titular de la AFIP, Ricardo Echegaray, que aún resiste.

Lo único cierto, hoy por hoy, es la salida de Capitanich. «Sabemos que nos vamos pero la fecha depende de la Presidenta», admiten en Jefatura de Gabinete. Cristina Kirchner maneja los tiempos, nunca cedió a presiones coyunturales. Ni siquiera con Moreno. La salida del chaqueño abre la incógnita del sucesor. A pesar del mal antecedente que deja Capitanich (entró como presidenciable), hay varios anotados para el puesto: desde el ministro de Economía Axel Kicillof hasta otros dos precandidatos, para replicar la experiencia frustrada pero esperando otro desenlace: el titular de Diputados, Julián Domínguez y el gobernador entrerriano Sergio Urribarri. El primero pica hoy en punta en las apuestas, aunque su propia sucesión en la Cámara baja abriría un frente de batalla innecesario. Además, el manual K dicta que «el que suena no es». El segundo puede dar fe de ello: era el reemplazante de Juan Manuel Abal Medina hasta que fue entronizado su par de Chaco.

Por las mismas razones que Capitanich, otro que ya tendría el aval presidencial para abandonar el ministerio sería Juan Manzur. Desde que asumió en Salud, el vicegobernador de Tucumán viene preparando su regreso. Hace dos semanas, el mandatario José Alperovich desestimó una candidatura de su mujer, Beatriz Rojkés, en la carrera para sucederlo. Lo hizo con Manzur al lado. Todo un guiño para el funcionario.

Otro que suena con fuerza para ingresar al gabinete, también por haber acompañado a Cristina Kichner a las Naciones Unidas, es el diputado Guillermo Carmona. Como presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores tiene pergaminos para reemplazar a Timerman. Pero en plena batalla diplomática por los fondos buitres, tal vez prevalezca el refrán: «No se cambia elcaballo a mitad del río». Fte.textualcronista.com