16 de mayo de 2022

Con la Boca tapada

boca

Por Pablo Mandarino. Boca ganaba con justicia ante Argentinos, era más, tenía las chances para aumentar el resultado, pero una vez más se chocó contra sus propias falencias para convertir las situaciones que genera y perdió dos puntos sobre el final.

Sin sobrarle mucho, Boca merecía ganar su tercer partido consecutivo (por primera vez en esta última era Bianchi) y así ponerse a 3 de los punteros. Sin embargo, la falta de fineza de sus delanteros en la definición le dio vida a un Argentinos que ya parecía resignado.

Desde el arranque Boca fue más, con la tenencia del balón, cortando prácticamente en campo rival los ataques del bicho, y sin lastimar demasiado, pero llevando peligro al área de Nereo Fernández.

Así fue como a los 37 del primer tiempo, tras un buen centro del lateral Zárate, el arquero visitante salió mal, y Gigliotti solo tuvo que empujarla a la red. Boca ganaba y era justo.

El único jugador a través del cual Argentinos podía llevar peligro al área de Orión era Leonardo Pisculichi, pero entre que no tuvo una de sus mejores tardes, y además que el mediocampo de Boca no le permitía al bicho tener la pelota con comodidad, prácticamente el resultado no corría peligro.

En el segundo tiempo el partido permaneció con las mismas características, con un buen partido del mediocampo xeneixe, la defensa tampoco tuvo muchos inconvenientes con la delantera visitante, pero los minutos pasaban, el partido continuaba con la mínima diferencia y Boca no podía aumentarla.

Cuando el partido moría, y parecía sellado el 1 a 0, el mejor jugador de Argentinos, Leonardo Pisculichi, recibió una pelota sucia, a metros del área grande, picando y a la zurda, pero con su enorme calidad, la agarró justa y la clavó en ángulo derecho de Orión ante la mirada incrédula de toda la bombonera.

Así, Boca, mostró por momentos un juego mucho más sólido de lo que venía mostrando en el campeonato, pero con la misma falta de gol a pesar de sumar delanteros en ataque.