martes 24 de marzo de 2026 14:33:48

POLÍTICA: SCHIARETTI A 50 AÑOS DEL GOLPE: «LOS DERECHOS HUMANOS NO SON PATRIMONIO DE UN PARTIDO POLÍTICO»

El exgobernador de Córdoba reivindicó la democracia como un activo de toda la sociedad argentina. En un discurso que llamó a la unidad nacional, destacó que las nuevas generaciones deben mantener viva la memoria para no repetir los errores y horrores del pasado.

Juan-Schiaretti

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En el marco del 50º aniversario del último golpe de Estado, Juan Schiaretti brindó un discurso que resuena por su profundidad institucional y su mirada de futuro. El dirigente cordobés fue tajante al afirmar que los Derechos Humanos pertenecen a todo el pueblo argentino y no deben ser utilizados como bandera de un sector político particular. Esta postura busca sanar heridas y construir un consenso básico sobre el «Nunca Más» que trascienda las grietas actuales.

Schiaretti puso el foco en un dato generacional ineludible: desde la década de los 90, ya son varias las generaciones de argentinos que nacieron y crecieron en democracia. Para estos jóvenes, el horror de 1976 es un hecho histórico que debe ser enseñado con rigor, mientras que para quienes vivieron aquella época, el compromiso es legar una memoria que sirva de escudo contra cualquier intento de autoritarismo. «No se puede olvidar, para no volver a cometer los mismos errores y horrores», es la premisa que ordena su visión.

Desde El Censor y Prisma, coincidimos en que esta madurez democrática que pide Schiaretti debe trasladarse también a la gestión de los problemas actuales. Como hemos señalado citando los análisis de Carlos Pagni, la política no puede vivir en una «ficción» mientras la realidad golpea. La verdadera vigencia de los Derechos Humanos hoy también implica proteger la dignidad de los ciudadanos frente a la asfixia financiera de las tarjetas de crédito, bancos y fintech.

Una democracia plena requiere memoria histórica, pero también respuestas concretas del Congreso a la crisis de deuda que atraviesan las familias. La Cruzada Nacional que impulsamos se nutre de ese espíritu democrático: defender al ciudadano frente a los abusos del poder, ya sea político o financiero.

A medio siglo del inicio de la dictadura, las palabras de Schiaretti marcan un camino de respeto institucional. El desafío es que esa unidad se traduzca en leyes de salvataje que permitan a las nuevas generaciones proyectar un futuro sin las cadenas de la usura ni las sombras del pasado.