EL OCASO DEL «REINO DIGITAL»: POR QUÉ EL OFICIALISMO PERDIÓ EL CONTROL DE LAS REDES EN 2026
Lo que antes era un terreno de apoyo incondicional y «batalla cultural» se ha transformado en un muro de reclamos. La caída de las interacciones, el impacto del escándalo cripto y el desgaste por el ajuste económico marcan un punto de inflexión. Por primera vez en la era Milei, la calle virtual se parece mucho más a la calle real.
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Hasta hace poco, entrar a redes sociales como X (Twitter) o TikTok era sumergirse en un mar de elogios al Gobierno. Sin embargo, en este inicio de 2026, el panorama ha cambiado drásticamente. Según informes de consultoras como Ad Hoc y Monitor Digital, el sentimiento positivo hacia la figura presidencial ha sufrido un derrumbe significativo, ensanchando la brecha de desaprobación a casi 7 puntos en febrero.
1. El «Efecto Criptogate» y la pérdida de confianza
El escándalo de la criptomoneda $LIBRA fue el detonante. Ya no se trata de una discusión ideológica, sino de una herida en el bolsillo de miles de ahorristas que confiaron en la recomendación directa del Presidente. Las redes, que antes viralizaban sus discursos, hoy se inundan de memes y denuncias penales. El impacto fue tal que el propio oficialismo tuvo que borrar publicaciones y recalcular su comunicación, admitiendo que el tema generó «ruido» interno en el Gabinete.
2. De la «Casta» a la «Causa Laboral»
El discurso contra «la casta» parece haber agotado su efectividad. Hoy, los reclamos en redes giran en torno a temas mucho más concretos:
Precios y Tarifas: El aumento desmedido de los servicios públicos se ha vuelto el tema número uno de queja digital.
La Reforma Laboral: La extensión de la jornada y los cambios en el régimen de despidos han movilizado a sectores que antes permanecían en silencio.
Incidentes y Odio: Hechos recientes, como el ataque al periodista Lucas Román tras el discurso de apertura de sesiones, han generado una ola de rechazo hacia la violencia verbal que emana desde la cima del poder.
3. El agotamiento de los «Tanques» Digitales
Las famosas «granjas de trolls» y los influencers libertarios atraviesan una crisis de identidad. Muchos de los que antes daban la vida por el relato oficial hoy guardan silencio o han pasado a la crítica, especialmente aquellos afectados por la caída del consumo. Las métricas muestran que las intervenciones de figuras de la oposición, como Myriam Bregman, logran hoy niveles de interacción que antes eran exclusivos del oficialismo.
¿Hacia dónde vamos?
Para el analista político, este fenómeno es la señal de que la «expectativa de futuro» —el último gran activo de Milei— está empezando a mostrar signos de fatiga. Si bien el Gobierno aún retiene un núcleo duro, la calle virtual ha dejado de ser un lugar de celebración para convertirse en una catarsis colectiva.
En este 2026, que muchos llaman el «año de la economía de la calle», el teclado se ha vuelto una herramienta de protesta. El ciudadano que antes ponía un «like» hoy pone un reclamo, y esa es una realidad que ni el algoritmo más sofisticado puede ocultar.