ECONOMÍA LA PAZ CAMBIA SE TERMINÓ, SEEGÚN LOS EMPRESARIOS EL MES DE MARZO NO SERÁ EL MES DEL 1% QUE PROMETIÓ CAPUTO
El mercado ya no cree en milagros. Tras el desplome de la bolsa y el Riesgo País rozando los 600 puntos, tres factores clave presionan al tipo de cambio. Entre la interna política y el ruido internacional, el «dólar calmo» parece ser cosa del pasado.
Se acabó la paz cambiaria. Lo que el Gobierno festejaba como una victoria cultural y económica está empezando a crujir. Según los analistas, marzo no será el mes de la inflación al 1% que prometió Caputo, sino el mes de la tensión cambiaria. Estos son los tres factores que están «empujando» al dólar hacia arriba:
1. La «Guerra Fría» en el Gabinete y el Senado. El mercado lee política. La salida de Cúneo Libarona, la llegada de Mahiques y, sobre todo, el ataque del diputado Petri a la Vicepresidenta Villarruel (tratándola de «apostar al fracaso») generan un clima de inestabilidad total. Los inversores piensan: «Si no se ponen de acuerdo entre ellos para gobernar, ¿cómo van a sostener el peso?». Ante la duda, el mercado se refugia en el dólar.
2. El factor «Sánchez vs. Trump». Como analizamos antes, el terremoto diplomático entre España y EE. UU. le pega a Argentina por la espalda. España es nuestro gran inversor. Si las empresas españolas (Bancos, Telefónica) entran en pánico por el bloqueo de Trump, van a querer girar divisas o frenar inversiones aquí. Eso es menos oferta de dólares y más demanda, una combinación explosiva para el blue y los dólares financieros.
3. La calle no aguanta el 3% de Bianco en laProvincia de Buenos Aires. Este es el factor social. El rechazo de los gremios bonaerenses a la oferta de Kicillof y los paros docentes marcan que el «ajuste por licuación» llegó a su techo. Si el Gobierno tiene que emitir o ceder ante las provincias para evitar un estallido, el plan de «emisión cero» vuela por los aires. El mercado huele que la paz social está atada con alambre y se dolariza por las dudas.
Conclusión El dólar a 600 puntos de Riesgo País es un dólar inquieto. Marzo ya no es el mes de la esperanza, es el mes de la resistencia. Con el gabinete en pleno cambio y un frente internacional que nos salpica, el «veranito» quedó atrás. Para el vecino de a pie, esto significa que la inflación difícilmente baje como dice Caputo, porque cuando el dólar amaga con saltar, los precios en el súper no tardan en seguirlo.