ECONOMÍA: TRANSICIÓN TÉCNICA EN EL INDEC: PEDRO LINES ASUME LA DIRECCIÓN TRAS LA RENUNCIA DE LAVAGNA
En un movimiento que busca llevar calma a los mercados, el Gobierno designó a Pedro Lines, un técnico de carrera del organismo, como nuevo titular del INDEC. Simultáneamente, el Ministerio de Economía confirmó que se posterga la implementación de la nueva metodología para medir la inflación.
Tras la salida de Marco Lavagna, el Gobierno nacional ha decidido apostar por la continuidad técnica dentro del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). El elegido para conducir el organismo es Pedro Lines, quien hasta hoy se desempeñaba en la cúpula técnica del instituto y cuenta con una vasta trayectoria en la elaboración de estadísticas públicas.
El freno a la «nueva metodología» A la par de la designación de Lines, el Ministro de Economía, Luis Caputo, anunció una decisión clave: la postergación por tiempo indeterminado de la nueva canasta para medir la inflación (IPC). Este cambio, que estaba listo para debutar con el dato de enero, iba a darle mayor peso relativo a los servicios y tarifas, rubros que han registrado los aumentos más fuertes en lo que va del año.
Con esta marcha atrás, el dato de inflación que conoceremos el próximo 10 de febrero se calculará con la metodología vigente desde 2004. Según fuentes oficiales, la decisión busca evitar «ruidos» y garantizar que la transición en la cúpula del INDEC no afecte la confianza en el índice más sensible para los argentinos.
¿Quién es Pedro Lines? Lines es un funcionario respetado por los equipos técnicos del instituto. Su nombramiento se interpreta como un intento de blindar al INDEC de las presiones políticas y evitar las sospechas de «manipulación» que suelen sobrevolar cuando hay cambios de mando. Al ser un hombre de la casa, el Gobierno apuesta a que el relevo sea fluido y que no se pierda la rigurosidad en la recolección de datos de pobreza, actividad y precios.
Sin embargo, el desafío para el nuevo director no es menor. Deberá gestionar un organismo bajo la lupa de la opinión pública y con un presupuesto ajustado, mientras el mercado observa con atención si la postergación de la nueva metodología es una medida puramente técnica o una estrategia para moderar estadísticamente el impacto de los aumentos en los servicios públicos.