ESCÁNDALO EN EL SENADO: OFICIALISMO Y PERONISMO VACIARON EL RECINTO, HICIERON CAER LA SESIÒN Y ADORNI GANA TIEMPO
Una estratégica falta de quórum paralizó la actividad en la Cámara alta. La jefa de la bancada libertaria, Patricia Bullrich, ordenó a su tropa no sentarse para evitar un debate de horas, mientras que el interbloque de Unión por la Patria rechazó sumarse en protesta por las trampas reglamentarias y el avance de la Ley de Propiedad Privada. El PRO quedó aislado en sus bancas.
Periodismo que analiza el poder real. Apoyá nuestra labor. Alias: MULTIMEDIOS.PRISMA
El tratamiento de las leyes clave y los pedidos de explicaciones patrimoniales al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, volvieron a quedar sepultados bajo el peso de las tácticas de bloqueo parlamentario.
En una jornada marcada por la tensión y los pasillos vacíos, el Senado de la Nación fracasó en su intento de sesionar este jueves luego de que ni el oficialismo de La Libertad Avanza ni el interbloque del peronismo conducido por José Mayans bajaran al recinto para habilitar el debate.
El resultado inmediato de la parálisis opera como un costoso blindaje temporal para el ministro coordinador, cuyos pedidos de interpelación y moción de censura ahora se trasladarán al freezer de la comisión de Asuntos Constitucionales el próximo miércoles.
La maniobra defensiva de la Casa Rosada fue ejecutada en el propio plano operativo por la senadora Patricia Bullrich, quien instruyó a los legisladores libertarios y a sus aliados de la UCR y bloques misioneros a permanecer de pie y no convalidar el número reglamentario de 37 bancas.
Desde el entorno oficialista justificaron el vaciamiento alegando que la responsabilidad de garantizar el quórum recaía sobre la oposición que impulsaba la citación de Adorni.
Sin embargo, la contracara de la jugada expuso la fragilidad del propio oficialismo que, para resguardar a su funcionario de una previsible embestida discursiva, debió resignar temporalmente el tratamiento de la Ley de Propiedad Privada diseñada por Federico Sturzenegger, la cual flexibiliza los límites para la compra de tierras por parte de capitales extranjeros.
Por su parte, el peronismo justificó su rechazo a dar quórum denunciando una «trampa institucional» orquestada por el oficialismo respecto a los criterios de votación, rechazando la exigencia de una mayoría agravada de dos tercios para habilitar la interpelación del jefe de Gabinete en lugar de una mayoría absoluta.
Mayans cargó con dureza contra lo que consideró una «interpretación retorcida de la Constitución para salvar a Adorni» y ratificó el rechazo absoluto de su espacio a una ley de tierras que vulnera la soberanía nacional.
En medio de este fuego cruzado de conveniencias, el bloque del PRO quedó expuesto y en una absoluta soledad en el recinto, protestando de manera estéril contra un pacto implícito de ausencias que dejó a la agenda legislativa de la Nación completamente congelada por las disputas del poder real.