jueves 7 de mayo de 2026 17:44:39

ECONOMÍA: SACUDÓN EN EL INDEC: RENUNCIÓ MARCOS LAVAGNA Y CRECE LA INCERTIDUMBRE SOBRE LAS ESTADÍSTICAS

 En medio de la fuerte disputa por la inflación y los datos de pobreza, el titular del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) presentó su renuncia. La salida de un funcionario clave para la credibilidad del organismo genera dudas sobre quién manejará el termómetro de la crisis económica.

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Lo que se rumoreaba en los pasillos de la Casa Rosada finalmente se confirmó este lunes: Marco Lavagna dejó la dirección del INDEC. El funcionario, que había logrado mantenerse en el cargo tras el cambio de gobierno para garantizar la «neutralidad técnica» del instituto, decidió dar un paso al costado en un momento de extrema sensibilidad para la economía argentina.

¿Por qué se va ahora? Aunque las razones oficiales hablan de «ciclo cumplido», en el entorno económico se especula con una presión creciente sobre el organismo. La renuncia se produce justo cuando el INDEC debe procesar los datos de inflación de enero, que prometen ser un desafío para el discurso oficial. Lavagna, respetado por el mercado y la oposición por haber preservado la independencia del instituto tras los años de intervención pasada, deja una vacante que será difícil de llenar sin generar sospechas.

El peligro de la «politización» de los números Para el lector de El Censor, la importancia de esta noticia es directa: el INDEC es quien dice cuánto subieron los precios en el almacén y cuántos argentinos cayeron bajo la línea de pobreza. Si el sucesor de Lavagna es percibido como un «militante» o un funcionario que llega para «retocar» las cifras, la Argentina podría perder la poca credibilidad que le queda ante los organismos internacionales y, lo que es peor, ante su propia gente.

El impacto en las paritarias Esta salida no es ajena a la realidad salarial. Como se discutirá este jueves 5 de febrero en la paritaria provincial, los gremios usan los datos del INDEC como base para sus reclamos. Sin una cabeza técnica indiscutida en el instituto, cualquier número que se publique de aquí en adelante será mirado con lupa por los sindicatos y los trabajadores.

La renuncia de Lavagna es, en definitiva, una señal de alerta. El Gobierno nacional deberá moverse rápido para nombrar un reemplazo que mantenga el estándar de profesionalismo, si no quiere que la desconfianza se traslade también a las estadísticas oficiales.