martes 2 de marzo de 2021 ūüēí 04:55:19
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SALUD Y ECONOM√ĆA EL DOBLE GOLPE DEL COVID-19

Ante este panorama, el Presidente intent√≥ restablecer la cuarentena en su formato m√°s severo.¬†Pero un coro de jefes provinciales le contest√≥: “Si quer√©s cancelar actividades y encerrar de nuevo a la gente manda vos a las fuerzas federales

Por Carlos Pagni. El Covid-19 se relanzó con más destreza que Alberto Fernández. La mejora en los precios de las materias primas  y la aceleración en el proceso de generación de vacunas entusiasmaron al kirchnerismo con un florecimiento económico y, por lo tanto, electoral. Pero la dinámica de la pandemia está modificando el horizonte. El recrudecimiento de los contagios hace su trabajo sobre dos superficies diezmadas. El aparato productivo y el sistema de salud.

La encrucijada está siendo modelada por disputas de poder. Algunas son internacionales y rigen el ritmo de la vacunación. El tablero farmacéutico se ha convertido, más que nunca, en un mapa geoestratégico. Y la Argentina se enfrenta a un dato siempre incómodo: su verdadero lugar en el mundo.

En el orden doméstico también se agrieta la política. Hay enfrentamientos por el problema: por primera vez los gobernadores han dejado aislado al Presidente. Hay enfrentamientos por la solución: la disputa entre La Cámpora y los intendentes bonaerenses, hasta ahora larvada, se acaba de manifestar en una controversia acerca de quién se hace cargo de la vacunación. El futuro de la economía también debe ser recalculado. Las restricciones sanitarias prolongarán la recesión. Y obligarán a reponer subsidios que no han sido contemplados en el presupuesto ni, por lo tanto, en las negociaciones con el Fondo Monetario.

Fern√°ndez est√° alarmado por el rebrote de la enfermedad. Los m√©dicos advierten que la situaci√≥n es, en alguna medida, peor que la de octubre.¬†El n√ļmero de casos diarios es menor, pero la curva ascendente es m√°s pronunciada.¬†Adem√°s, los centros de salud est√°n deteriorados por las bajas del personal que contrae el virus, que se suman al estr√©s f√≠sico y emocional. Las vacunas son insuficientes. Para una cl√≠nica de 1500 profesionales se asignaron 60 dosis. A otra, que hab√≠a pedido 4000, le prometieron 350, pero recibi√≥ 85. Las terapias intensivas de muchos sanatorios ya est√°n desbordadas.

Ante este panorama, el Presidente intent√≥ restablecer la cuarentena en su formato m√°s severo.¬†Pero un coro de jefes provinciales le contest√≥: “Si quer√©s cancelar actividades y encerrar de nuevo a la gente, mand√° vos las fuerzas federales. Nosotros no podemos”. La dificultad, por supuesto, no se despej√≥.¬†Por eso desde la Casa Rosada comenzar√°n a difundir estad√≠sticas alarmantes sobre la evoluci√≥n de la enfermedad.¬†Ayer comenz√≥ Gin√©s Gonz√°lez Garc√≠a, al publicar en su cuenta de Twitter dos mapas inquietantes sobre el agravamiento de esta ola. La mitad del pa√≠s est√° en rojo. En pocos d√≠as se reabrir√° la discusi√≥n entre el Presidente y los gobernadores.

La perspectiva de reponer la cuarentena paraliza al propio Fern√°ndez. Significa eternizar la recesi√≥n. Tambi√©n replantear toda la aritm√©tica fiscal.¬†¬ŅCu√°nto tardar√° en revisarse la suspensi√≥n del IFE y en generalizarse la ayuda de los ATP para las empresas? La pregunta es m√°s pertinente en el caso de las cl√≠nicas y sanatorios, muchas de las cuales enfrentan el nuevo brote al borde de la quiebra.¬†Mart√≠n Guzm√°n tendr√° que volver a calcular las m√©tricas que discute con los t√©cnicos del Fondo.¬†Ya debi√≥ hacerlo cuando¬†Cristina Kirchner¬†le orden√≥ que mantenga los subsidios energ√©ticos, porque solo permitir√° un aumento del 9% en las tarifas. (A prop√≥sito de la vicepresidenta: en su entorno aseguran que todav√≠a no bendijo la¬†venta de Edenor¬†de¬†Marcelo Mindlin a Jos√© Luis Manzano, Daniel Vila y Mauricio Filiberti.¬†No es la √ļnica operaci√≥n que la tiene inquieta. Tambi√©n pregunta por la fusi√≥n de Disney y Fox y, con mayor inter√©s todav√≠a, por¬†el acuerdo de Disney con la AFA por los derechos del f√ļtbol,¬†ayer fustigado por¬†Marcelo Tinelli.¬†Alg√ļn maledicente le coment√≥ que se arregl√≥ en 45 millones de d√≥lares cuando hab√≠a habido una oferta por 55. ¬ŅClaudio “Chiqui” Tapia resign√≥ 10 millones? ¬ŅO est√°n en otro lado? Algunos presidentes de clubes dan una respuesta insidiosa: “Preg√ļntenle a¬†Guillermo Tofoni,¬†el CEO de los Institutos Tecnol√≥gicos de AFA. √Čl puede saber”).

Mientras la se√Īora de Kirchner se interesa en estos acertijos, sus feligreses de La C√°mpora ven en la vacunaci√≥n una v√≠a para sacar ventaja en la provincia de Buenos Aires.¬†Axel Kicillof¬†mira de costado. Y los intendentes despotrican. Uno de ellos,¬†Carlos Bevilacqua,¬†explicit√≥ el problema. Jefe comunal de Villarino, en la sexta secci√≥n electoral, Bevilacqua apunt√≥ contra Laureano Alimenti, un seguidor de M√°ximo Kirchner que est√° al frente de la Regi√≥n Sanitaria I.¬†“No voy a admitir que la salud quede en manos de punteros”,¬†advirti√≥. La queja ofrece una curiosidad: Bevilacqua es un allegado de Sergio Massa, que est√° amigo de Kirchner. En el caso de Massa, “estar” es m√°s seguro que “ser”.

La competencia por qui√©n ser√° el vacunador es prematura. La campa√Īa est√° demorad√≠sima. El 6 de noviembre Fern√°ndez pronostic√≥ que a fines de diciembre habr√≠a 10 millones de vacunados. Como de costumbre, el Presidente habl√≥ de m√°s sobre una materia cuya complejidad se le escapa.

Esa complejidad es extraordinaria. Existen pocos trabajos sistem√°ticos sobre el estado de la industria farmac√©utica antes del Covid-19. Uno de los m√°s completos, de circulaci√≥n restringida, fue escrito en septiembre pasado, en Madrid, por el historiador y financista¬†Jos√© Mar√≠a Casta√Ī√© Ortega.¬†Se titula “El ‘Gran Juego’ de la vacuna contra el Covid-19”. All√≠ se consigna que los estudios para una vacuna exitosa, si se tienen en cuenta los antecedentes del per√≠odo 1998-2009, llevan, promedio, 8 a√Īos y medio. Quiere decir que la humanidad est√° ante un prodigio cient√≠fico-tecnol√≥gico, ya que el genoma del virus fue publicado por China el 12 de enero de 2020, y a fin de a√Īo varias vacunas hab√≠an superado la √ļltima fase de la investigaci√≥n. Casta√Ī√© explica que el principal productor de vacunas, medido en valor, es el laboratorio brit√°nico Glaxo Smith Kline. El segundo, tercero, quinto y sexto en el mismo ranking son estadounidenses: Merck, Pfizer, CSL y Emergent. Si se considera el n√ļmero de dosis, el mayor productor mundial es The Serum Institute of India. Fabrica 1300 millones de dosis de las 3500 que se consumen por a√Īo. Y las vende a precios bajos.

El desaf√≠o de la nueva vacuna, adem√°s de cient√≠fico, es productivo y log√≠stico. Los laboratorios se han propuesto producir en 12 meses 10.000 millones de dosis. Es decir, casi triplicar la producci√≥n anual. No deber√≠a sorprender que las profec√≠as no se cumplan. La haza√Īa est√° condicionada por razones pol√≠ticas: cada financiador y/o productor quiere cubrir primero su propio mercado. Y tambi√©n geopol√≠ticas. Casta√Ī√© observa, por ejemplo, que no hay asociaciones cient√≠ficas de empresas estadounidenses con empresas chinas. Que Gamaleya, el laboratorio ruso, fabrica la Sputnik V a lo Putin: en forma aislada. El blog elaborado por Bloomberg para estudiar el mercado de vacunas¬†(https://www.bloomberg.com/graphics/covid-vaccine-tracker-global-distribution/) ofrece informaci√≥n muy interesante sobre los beneficiarios de los 14 laboratorios que hoy compiten entre s√≠. Un ejemplo: mientras la brit√°nica AstraZeneca distribuye su producto de manera indiscriminada entre m√°s de 14 pa√≠ses y regiones, la china Sinopharm solo se dirige a Indonesia, Paquist√°n y Oriente Medio.

Los fallidos de Fern√°ndez se explican, en parte, en la pavorosa incertidumbre de este mercado de vacunas.¬†En agosto, se anunci√≥ la adquisici√≥n de la vacuna elaborada por la Universidad de Oxford y comercializada por AstraZeneca. Primero fue presentada como una operaci√≥n privada, a cargo del grupo Insud, de¬†Hugo Sigman,¬†encargado de fabricarla. M√°s tarde se public√≥ que la compra correr√≠a por parte del Estado.¬†Como suele suceder con Sigman, nunca est√° claro donde empieza lo p√ļblico y termina lo privado.¬†M√°s all√° de ese detalle, el Gobierno espera disponer de 22 millones de dosis a partir de fin de marzo. La ventaja de esta vacuna es que es de las m√°s baratas: 4 d√≥lares por dosis. Y se conserva en una heladera familiar.

Los plazos de AstraZeneca hicieron que el kirchnerismo mirara hacia Mosc√ļ. Kicillof convenci√≥ a Cristina Kirchner de la ventaja de adquirir la Sputnik V. Por una v√≠a paralela, Gonz√°lez Garc√≠a habl√≥ con el embajador ruso. En el camino aparecieron dos dificultades. Una fue sacar del medio al laboratorio HLB, misterioso aspirante a intermediario. La otra, llegar a Vladimir Putin para que destinara a la Argentina dosis que est√°n previstas para los ciudadanos rusos. El canal fue el ubicuo financista Fernando Sulichin,

quien, seducido siempre por los liderazgos autoritarios, produce un documental de Oliver Stone sobre el mandamás ruso. Las tratativas quedaron en las más profesionales manos de Cecilia Nicolini, alter ego de Gustavo Beliz en la agenda internacional de la Casa Rosada.

La Sputnik cuesta cerca de 10 d√≥lares y se conserva a 18 grados bajo cero. El gobierno recibi√≥ 300.000 dosis y espera otras tantas para este fin de semana. Antes del 31 deber√≠an llegar 5 millones y en febrero, unos 14 millones m√°s. Esos vol√ļmenes no se fabrican en Rusia, sino en las plantas de Gamaleya en la India.

La falta de seguridades hace que el Gobierno insista en contratar con Pfizer.¬†Deber√≠a ser la vacuna m√°s accesible, porque parte de la investigaci√≥n se realiz√≥ en Buenos Aires. Pero la negociaci√≥n qued√≥ bloqueada por un t√©rmino jur√≠dico: la ley sobre Covid-19 estableci√≥ que el laboratorio debe responder ante la Justicia si incurre en “negligencia”. El acuerdo est√° demorado por esa palabra. Pero cerca de Fern√°ndez hay quienes sospechan que el entredicho es una excusa para cubrir otro problema: Pfizer no tendr√≠a la cantidad de dosis suficientes, sobre todo despu√©s de que Donald Trump orden√≥ que el mercado estadounidense deber√≠a ser prioritario para los laboratorios del pa√≠s, lo que desat√≥ una gran discusi√≥n dom√©stica. Son solo hip√≥tesis. La Uni√≥n Europea contrat√≥ 200 millones de dosis de Pfizer y el Reino Unido est√° vacunando con ese producto.

Temeroso, con raz√≥n, de quedar desprovisto, Fern√°ndez orden√≥ una negociaci√≥n con el gigante chino Sinopharm.¬†Es una vacuna car√≠sima: 72 d√≥lares la dosis. M√°s all√° de eso, las conversaciones est√°n estancadas sin definici√≥n. De nada sirvi√≥ cambiar a Luis Mar√≠a Kreckler por Sabino Vaca Narvaja al frente de la embajada en Pek√≠n. Los chinos no terminan de definir los t√©rminos del acuerdo. En Latinoam√©rica solo contrataron con Per√ļ. El intento de comprar a otra compa√Ī√≠a china, Sinovac, tambi√©n es frustrante: produce su vacuna en Butantam, un laboratorio de San Pablo al que le costar√≠a obtener la aprobaci√≥n oficial. ¬ŅEs porque el gobernador¬†Joao Doria,¬†del PSDB, compite con¬†Jair Bolsonaro?¬†Alberto Fern√°ndez cree que s√≠.

Si se consideran los datos de Bloomberg, la Argentina viene muy atrasada en el ritmo de vacunación. Está en el puesto 36 de dosis suministradas cada 100 personas, con un ratio de 0,37. El ranking está encabezado por Israel, con 22. Rusia tiene una proporción de 1,02. Sin embargo, México está detrás de la Argentina, con 0,07. Y Chile también, con 0,06.

El azote de la pandemia y la demora en la vacunaci√≥n producen desviaciones. Algunas son superficiales. Fern√°ndez bati√≥ el parche del suero autoinmune investigado por acad√©micos del Estado y comercializado por la empresa Elea, en otra “articulaci√≥n p√ļblico-privada” de su amigo Sigman. Es un √©xito para aplaudir, siempre que se aclare que reduce la mortalidad del 40 al 45% pero en cuadros moderados o graves, siempre que sean tratados en su etapa temprana.

Otras reacciones ante la crisis son aterradoras. Por ejemplo, lo ocurrido en el Sanatorio Otamendi a ra√≠z de una decisi√≥n del juez¬†Javier Pico Terrero.¬†El magistrado accedi√≥ a un recurso de amparo para que se le suministrara una sustancia prohibida por las autoridades, el di√≥xido de cloro, a un paciente de 94 a√Īos. Fue por un pedido de la familia y el juez determin√≥ que deb√≠a ser administrado por el m√©dico de cabecera, ajeno al sanatorio. Los directivos del Otamendi apelaron la medida, pero, forzados, acataron la decisi√≥n del tribunal. El paciente falleci√≥ y ahora aparecen abogados queriendo querellar al centro de salud. Las sociedades de Infectolog√≠a y de Terapia Intensiva respaldaron al Sanatorio Otamendi. Por eso, cabe la pregunta:¬†¬Ņse est√° inaugurando el negocio carancho del Covid-19?

El Gobierno avanza hacia las urnas en un paisaje que se modifica. El desborde del sistema sanitario est√° m√°s cerca que el a√Īo pasado. Por eso,¬†la apuesta a ganar las elecciones con una recuperaci√≥n econ√≥mica debe ser reconsiderada. En abril, el Presidente elevaba sus ojos so√Īadores y se ufanaba de que, entre la vida y un punto de PBI, eleg√≠a la vida. Ahora, esa opci√≥n se le volvi√≥ borrosa. Curiosa variaci√≥n de un fil√°ntropo, dir√≠a el Maestro. Por: Carlos Pagni. Fte. Identidad Correntina