20 de agosto de 2022

FRANCISCO EN LA CASA BLANCA DIJO «ESTOY FELIZ DE SER UN HUÉSPED DE ESTE PAÍS»

En la Casa Blanca lo esperaron, en medio de la típica pompa estadounidense y desfiles, Barack Obama y su esposa,Michelle, con quienes intercambió unas breves palabras. Luego, el mandatario y el pontífice se dirigieron a un estrado, donde escucharon los himnos del Vaticano y de Estados Unidos

2095382w960tlnhacdEl Papa Francisco visitó esta mañana por primera vez la Casa Blanca, donde dio su primer discurso en Estados Unidos, y luego mantuvo un encuentro privado con el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, en el Salón Oval. Al salir de la Nunciatura en Washington, antes de las 11 (10 en la Argentina), el Papa se detuvo entre la multitud para saludar a los seguidores que lo esperaban ansiosos, antes de subirse al Fiat 500 negro  para seguir camino hacia la Casa Blanca. Bajo la atención de la seguridad, el Pontífice apareció sonriente tras una noche de descanso luego de llegar de Cuba e intercambió palabras con algunas personas y se dejó fotografiar.

En la Casa Blanca lo esperaron, en medio de la típica pompa estadounidense y desfiles, Barack Obama y su esposa,Michelle,  con quienes intercambió unas breves palabras. Luego, el mandatario y el pontífice se dirigieron a un estrado, donde escucharon los himnos del Vaticano y de Estados Unidos.

«Como hijo de una familia de inmigrantes estoy feliz de ser un huésped en este país, que fue largamente construido por esas familias», comenzó el discurso del Papa, después de las cálidas palabras de bienvenida de Obama.

Francisco se calificó a sí mismo de «hermano» de Estados Unidos y adelantó que en su intervención el jueves ante el Congreso alentará a sus gobernantes a guiar al país «con fidelidad a sus principios fundadores».

En otro fragmento del breve discurso en inglés, el papa Francisco urgió a cambiar un «sistema» que excluye a millones de personas e instó a resolver el problema del cambio climático, al tiempo en que elogió los esfuerzos del mandatario demócrata en ese sentido.

En línea con su encíclica Laudato Si sobre el cuidado del medio ambiente, el pontífice aseguró que vivimos «un momento crítico de la historia» en relación con lo que denominó la «casa común» y aseguró que «todavía hay tiempo» para alcanzar un «desarrollo sostenible e integral, porque sabemos que las cosas pueden cambiar».

«Ese cambio requiere por nuestra parte un reconocimiento serio y responsable no solo de la clase de mundo que podemos estar dejando a nuestros hijos, sino de los millones de personas que viven bajo un sistema que los ha excluido», agregó.

El Papa citó al histórico líder estadounidense Martin Luther King cuando recordó: «Podemos decir que dejamos adeudado un pagaré y ahora ha llegado el momento de saldarlo».

Además, el pontífice también se refirió implícitamente al restablecimiento de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos, proceso en el que él mismo participó, al congratular los esfuerzos hechos recientemente para «reparar las relaciones rotas» y «abrir nuevas puertas de cooperación» en la humanidad.

Esos esfuerzos «son pasos positivos en la vía de la reconciliación, la justicia y la libertad», dijo Bergoglio, al día siguiente de abandonar La Habana.

Aunque el pontífice no citó casos concretos, hizo un llamamiento a «todos los hombres y mujeres de buena voluntad de esta gran nación» para que apoyen «los esfuerzos de la comunidad internacional para proteger a los vulnerables de nuestro mundo y estimular modelos de desarrollo integrales e inclusivos (…) para que nuestros hermanos y hermanas en todas partes puedan conocer la bendición de la paz y la prosperidad que Dios desea para todos sus hijos»

Obama fue el primero en tomar la palabra. Le agradeció al Papa -«el primero de las Américas», destacó- por su visita a Estados Unidos y lo distinguió como «un ejemplo vivo de las enseñanzas de Jesús, un líder moral cuya autoridad no nace sólo en las palabras sino en los gestos».

«Usted nos recuerda que el mensaje más poderoso del Señor es la misericordia. Eso significa dar la bienvenida al extranjero con empatía y el corazón verdaderamente abierto», expresó el mandatario, en medio de la crisis de los refugiados  que huyen de las guerras de Medio Oriente y África, y de la discusión por la cuestión migratoria dentro de Estados Unidos. Además, le renovó explícito agradecimiento por su gestión para el deshielo con Cuba, así como la «sagrada obligación de proteger al planeta.

De la ceremonia de bienvenida participaron entre 15.000 y 20.000 personas -una lista que ha generado polémica por la invitación  por ejemplo, de representantes de la comunidad gay-.

De acuerdo con el vocero de la Casa Blanca, Josh Earnest, Obama -de confesión protestante- no pretende recibir a Francisco con una «agenda política» sino que será un encuentro entre «dos hombres que tienen muchos valores en común».

Obama buscaba un impulso a sus propios esfuerzos por combatir el cambio climático, luchar contra la desigualdad de ingresos y fomentar la justicia social, entre otras cosas, encontrando terreno común con el papa. Sin embargo,los dos tienen grandes diferencias  en otras cuestiones, como el aborto y el matrimonio homosexual.