12 de agosto de 2022

Fiscales se buscan: la crucial tarea de controlar voto a voto

**Para ser fiscal se puede acudir a los partidos políticos o la red Ser Fiscal (www.serfiscal.org)

121558_eleccion1El hombre está curtido en elecciones y conoce como pocos uno de los distritos más complejos del conurbano, el más poblado de la Provincia de Buenos Aires: La Matanza, con más de un millón de electores -casi el 9% del padrón-. Busca la metáfora futbolera para hablar del tema que preocupa en estos días a todos los partidos políticos: la fiscalización de las elecciones en territorio bonaerense. “Hay un equipo que es profesional, preparado, y otros que son grupos de amigos y que llegan, pero muy exigido”, dice para dar una idea de lo que se juega en cada una de las 3.000 mesas en las 320 escuelas matanceras.

Sólo para “cuidar el voto” en ese distrito se necesitan 5.000 personas, calcula el que supo militar en el PJ y cambió de filas. Para todo el territorio bonaerense, donde vota el 37% del padrón, se precisaría un ejército de 35.000 fiscales por fuerza (hay 34.502 mesas). A nivel nacional son 94.972 mesas. Y no todos los espacios políticos pueden llegar a cubrirlas. Por eso, a una semana de las PASO, han lanzado campañas para convocar voluntarios y la Justicia electoral autorizó a mover fiscales de la Ciudad a la Provincia, a pedido de Cambiemos (PRO, UCR y Coalición Cívica).

Entre las “verdades” electorales que se repiten está aquella que dice que el 50% de una elección se gana el día de la votación. Sobre todo después de las elecciones en Santa Fe donde la diferencia de votos fue de 1.776. Por eso, si el peso de la provincia de Buenos Aires es determinante en un resultado electoral, el cuidado del voto en su territorio es la madre de todas las batallas electorales. En las elecciones de 2013, sólo dos fuerzas -el Frente Para la Victoria (FPV) y el Frente Renovador (FR)- lograron una presencia total en las mesas del conurbano, estableció un estudio del Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (CIPPEC).

“Si no hay fiscales, pasa cualquier cosa”, sentencia sin vueltas Alejandro José Bulacio de la Red Ser Fiscal, la ONG en la que se pueden inscribir voluntarios para recibir capacitación y cuidar los votos el día de la elección. Para el próximo domingo ya han preparado a 35.000 fiscales a nivel nacional. En total, hay inscriptos más de 45.000 y aunque estimaban que esta última semana sería tranquila, el pedido de más fiscalizadores para evitar posibles irregularidades causó un pequeño aluvión de casi mil personas por día anotándose en www.serfiscal.gov. Donde intentan formar fiscales que cuiden los votos de todos los partidos.

La capacidad de fiscalización también se interpreta como una muestra de poder territorial y de militancia. Pero los oficialismos tienen una fuente extra de convocatoria de fiscales: el empleo público. En 2013, 44% de los fiscales del FPV dijeron trabajar en el sector público y otro 12,5% pertenecer a una cooperativa. En el FR, la proporción fue 37% y 3,5%.
La billetera puede también ser un recurso convocante. El 53% de los fiscales en 2013 dijo recibir algún tipo de compensación: dinero (21,5%) o viáticos (31,5%). Ese porcentaje crecía entre aquellos que dijeron no tener una relación partidaria con aquellos que fiscalizaban. “Pagar un fiscal no asegura nada. Al contrario, se cae en lo de siempre: punteros que venden humo y que dicen que van a fiscalizar y no lo hacen”, advierte Bulacio.

Lo que es difícil de determinar es en qué porcentaje se puede perder votos sin fiscales. En estos casos sólo sirve lo que dicen fuera del grabador algunos de los punteros o jefes territoriales. Consultados cuatro de ellos coincidieron en que la diferencia entre una mesa fiscalizada y otra que no -en los casos de que no haya un “robo” grande- puede rondar 7 o 10%. “Te das cuenta porque en las mesas del mismo distrito los resultados son parejos y en una, la diferencia crece. A veces se tratan de picardías.”

“Los momentos críticos son al comienzo de la elección y al final, en el cierre”, explica Graciela Camaño, del FR y dice que el armado ideal es un fiscal por mesa y cada tres, uno general para que ayude a que el asiento del partido esté siempre ocupado.
El llegar temprano es fundamental. “Los pícaros saben cuánta gente no se presenta históricamente en cada mesa, entonces si no hay fiscales de la oposición ponen ese número de votos antes. Son las urnas embarazadas”, cuenta uno de los conocedores de las irregularidades.
El voto cadena es otra de las modalidades que los fiscales tienen que saber evitar. “Para impedirlo -dice Bulacio-, los fiscales deben firmar los sobre de a uno y cambiar el color de la lapicera cada una hora”. El sistema consiste en que un fiscal se lleva un sobre firmado por todos y se lo da a un puntero. Este se lo da cerrado con la boleta al votante, que entra al cuarto oscuro, y hace como si eligiera una boleta con el sobre que le entregaron en la mesa. Pero en la urna pondrá el que le dieron afuera. El vacío lo entregará como “prueba” al salir.
Pero el gran momento es el cierre de la votación. “A veces pasa que llegan 10 fiscales generales de un partido. Ya están todos cansados y con onda dicen ‘les damos una mano y nos vamos temprano’ y empiezan a abrir sobres. En el descontrol, cambian boletas”, cuenta un puntero del conurbano. “Pero se puede evitar- dice- Con control. Con control”.

CLAVES

**El Código Nacional Electoral establece que los fiscales son designados por los partidos políticos o sea que siempre tienen una identificación partidaria.
Hay dos tipos de fiscales: los de mesa y los generales. Los primeros pueden actuar y reclamar cuando crean que se dan irregularidades en cualquier momento del proceso. Lo establece el artículo 57 del Código. El fiscal de mesa sólo puede estar en una de ellas. El general actúa sobre varias simultáneamente. No puede haber varios generales sobre una misma mesa.
**La autoridad máxima en una mesa es siempre su presidente, designado por la Justicia Electoral y no se identifica con ningún partido.
**Para ser fiscal se puede acudir a los partidos políticos o la red Ser Fiscal (www.serfiscal.org).Fte.clarín