sábado 5 de diciembre de 2020
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JUSTICIA: Situación muy complicada para el tesorero del Hipódromo de La Plata

Dos empleados del Hipódromo de La Plata complicaron la situación procesal de Diego Martín Miranda, el presunto tesorero de la repartición acusado por el millonario robo de dinero ocurrido en octubre último. Ambos testigos confirmaron que “el único” que tiene las llaves de acceso al tesoro de donde se esfumó el dinero el “Miranda”,.

Sin prisa pero sin pausa los fiscales avanzan en la investigación. En los últimos días declararon Ana María Juan y Pedro Omar Vázquez, empleados y compañeros de trabajo del sospechoso. Sus relatos fueron “muy ilustrativos”, confiaron fuentes judiciales.

La mujer que trabaja hace 36 años en el lugar y que es “coordinadora administrativa desde 1998” dijo que todos los partes de caja “son firmados por el tesorero” y reforzó un dato que ya era conocido por los sabuesos: Miranda “encontró el faltante de dinero” y confirmó el viaje a México de éste, días antes de que el caso saliera a la luz.

Luego fue el turno de Pedro Omar Vázquez, quien es empleado hípico desde el año 2002 y se desempeña como “Delegado de la Dirección de Administración y Finanzas”. En su relato fue contundente: “El control físico del dinero resguardado en la tesorería es exclusivamente del Tesorero” quien “es el único que tiene las puertas de la llave como así también el único que conoce la clave de acceso” a la bóveda del tesoro.

Por el momento no está claro cuándo, cómo, ni cuánto se llevaron, y mucho menos quién o quiénes, pero lo concreto es que “desapareció” una importante suma de dinero del tesoro del Hipódromo de La Plata.
Se estima que el monto del botín oscilaría entre ochocientos mil y un millón doscientos mil pesos.

El caso salió a la luz en el mediodía del 3 de octubre de 2010, cuando el tesorero del lugar, Diego Miranda, se contactó con personal de seguridad para alertar que faltaba plata del tesoro.

El dinero se guarda en una caja fuerte que está adentro de la bóveda ubicada en el ala donde funcionan la tesorería y la dirección. La bóveda tiene puerta blindada y la caja fuerte es suficientemente segura pero ninguna de las dos estaba forzada, de modo que quien accedió a los fajos debió hacerlo con una llave y la clave, según establecieron los fiscales Jorge Paolini y Esteban Lombardo.

El administrador general del Hipódromo, Luis Alberto Capellini, aseguró que el hecho se descubrió “a simple vista con la apertura del tesoro; se notó el faltante por el volumen que representa el dinero que se había guardado el día anterior”, aunque aclaró que no se llevaron todo lo recaudado. Por Luis Sangiorgio de la redacción de Prisma.

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