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ECONOMIA: LA INFLACION INTERNACIONAL

Publicación: 22/02/2011

Artículo produicido especialmente para Multimedios Prisma por el reconocido economista y ex presidente del BCRA Dr. Rodolfo Rossi. En los mercados de valores internacionales, en los 12 últimos meses, el maíz subió en sus precios el 92 %, la soja el 44 %, el trigo el 69 %, el algodón el 162 %. El listado […]

Artículo produicido especialmente para Multimedios Prisma por el reconocido economista y ex presidente del BCRA Dr. Rodolfo Rossi. En los mercados de valores internacionales, en los 12 últimos meses, el maíz subió en sus precios el 92 %, la soja el 44 %, el trigo el 69 %, el algodón el 162 %. El listado de los aumentos de precios de las materias primas, se extiende y continúa. Sequías, inundaciones, incendios son algunos de los fenómenos que han y están afectando cosechas y reservas en importantes países productores. También, los precios en su firmeza, reflejan el crecimiento de la demanda por una mejor perspectiva económica en países emergentes, sobre todo China e India, donde se concentra casi un tercio de los habitantes del mundo. Adicional a todo ello, la importantísima emisión monetaria de Dólares Estadounidenses, especialmente, desde la crisis financiera desatada en Junio de 2008, y con gran rigor desde Noviembre de 2010, para asentar la recuperación económica, en la política denominada “Quantitative Easing” (QE2), también es factor de fuerte gravitación, en la inestabilidad monetaria del mundo y en la inflación internacional.

Sin embargo, no todo es negativo. Los mayores precios incentivan la producción y las exportaciones de los países productores de materias primas, y consecuente con ello, estamos viviendo un importante periodo de crecimiento económico de la mayoría de tales países, que se benefician, después de muchos años, en que los términos de intercambio eran muy favorables a los países desarrollados industriales, que incluso recibían y exigían flujos de capital de los países productores de materias primas, para aumentar sus inversiones y a su vez ser más competitivos.

La mayoría de las muestras de este actual interesante periodo macroeconómico, estaría señalando que el mismo está instalado, para quedarse todavía, un buen tiempo (¿dos o tres años, posiblemente?) señalándose, no obstante, que la carestía de los precios para los países del Tercer Mundo, constituye una seria amenaza para la seguridad alimentaria de tales países en desarrollo – incluso algunos productores menores de productos básicos –, donde se gasta en la compra de comida, hasta más del 70 % de los ingresos por capita.

Frente a ello, las reacciones de los Organismos Internacionales parecerían ser solo de orden financiero y de consejo fiscal, sin incursionar realmente, en la necesidad de proveer de mayor capital a los Programas de Ayuda, para no menos de 80 países del mundo, que contienen a más de mil millones de individuos de hambrientos.

La suba de tasa de interés, que ya es realidad en numerosos países del mundo (China, Brasil, Chile, Corea del Sur, India, Indonesia, etc.), solo constituiría un paliativo y no una solución. Con el manejo de tal instrumento, se iría reduciendo el nivel de actividad económica, lo que conllevaría conjuntamente, con políticas proteccionistas a la disminución del comercio internacional y aun, al aumento de las penurias.

Por otra parte, el extraordinario y recurrente déficit fiscal y externo de EEUU, en este año, de 10,9 % de su Producto Bruto Interno, recién proyectado en su disminución a partir del año 2012, y aceptable solo a partir del año 2015, cuando se espera un déficit del 3 % del PIB, no contempla sino un aumento metódico de la tasa de interés, en pos de una recuperación más vigorosa.

Las presiones inflacionarias en el área del Euro crecen, pero un aumento de los tipos de interés en países periféricos como Portugal, Irlanda, Grecia, y aun España e Italia, sería poco soportable, para un nivel de actividad económica que marcha a diferente velocidad en relación a una Alemania capitalizada y productiva.

La inflación es un tema dominante.

El cuadro más grande es hasta que punto China, es capaz de controlar la inflación, sin lanzar a su economía a un aterrizaje duro. Ese país que elevó la tasa de interés hace 10 días, aumentará nuevamente, los encajes bancarios a partir del 24 de Febrero próximo.
Seguramente, China continuará aumentando, las exigencias de los préstamos y también las tasas de interés, haciendo lo posible para contener la inflación, pero será metódica para no resentir el nivel de actividad económica en un país, en que todavía, no menos de 100 millones de personas (la población de Japón), viven con menos de 2 Dólares diarios.
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El “Grupo de los 20”, países encargados de formular políticas globales, tiene su Reunión, en el día de la fecha en París, y tratará en su temario, de focalizarse en enfrentar la inflación internacional, en tanto, se buscan maneras de sostener la recuperación mundial. Difícil cometido frente a anteriores reuniones, sin mayores resultados efectivos. Veremos.

Y ¿QUE PASA EN NUESTRO PAÍS?

Mientras tanto, en nuestro país, estamos errando seriamente, la presentación de este importante hecho de escala mundial.

Precisamente, la veracidad y transparencia en estos momentos es de fundamental importancia. Pelear por índices injustificables del INDEC, constituye un derrotero inútil.

La inflación existe y su causalidad, entre otros factores, es la superlativa existencia de Dólares estadounidenses en el mundo.

Excelente argumento veraz, para justificar los aumentos de precios en nuestro país.

Simultáneamente, los pagos al exterior de endeudamiento no contraídos por la actual Administración Pública, de US$ 6.569 millones, durante el año 2010 y los US$ 7.504 millones, que se harán en el corriente 2011, sin disminución de las Reservas Internacionales del BCRA, determinarán importantísimas compras en el mercado, que se realizará con emisión monetaria. Y ello, es determinante de la inflación.

Muchas veces el orgullo, no es buen compañero. Decir la verdad, con toda transparencia, evitaría críticas solventes, pero innecesarias, que en definitiva, perjudican al país.

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