miércoles 21 de octubre de 2026 18:47:07

DIPUTADOS APROBÓ LA LEY DE PROPIEDAD PRIVADA TRAS CEDER Y REINCORPORAR LAS RESTRICCIONES A LA COMPRA DE TIERRAS

La Cámara de Diputados dio media sanción al proyecto de ley de inviolabilidad de la propiedad privada en una votación sumamente ajustada, donde el oficialismo debió ceder y reincorporar la normativa que restringe la venta de campos a extranjeros.

UVEKJOJYVJDL7CORS7Q5YTQUAE

Periodismo con precisión política y económica. Apoyá nuestra labor. ALIAS: MULTIMEDIOS.PRISMA

En una sesión maratónica y con un escenario legislativo sin margen, La Libertad Avanza logró la aprobación del proyecto por 124 votos a favor y 119 en contra, gracias al bloque clave de las seis abstenciones de los diputados cordobeses. Para destrabar el debate y blindar otras discusiones del temario, el oficialismo tuvo que ceder en uno de sus puntos resistidos y aceptar la vigencia plena de la ley de tierras sancionada en 2011, lo que obliga a que el texto vuelva nuevamente al Senado.

La norma aprobada establece requisitos más estrictos para las expropiaciones por parte del Estado —exigiendo declaración de utilidad pública, pago previo a valor de mercado y reconocimiento de lucro cesante— e introduce modificaciones orientadas a agilizar los procesos de desalojo de inmuebles mediante juicios sumarísimos.

El Análisis de PRISMA:

Desde la perspectiva de nuestro análisis en Multimedios PRISMA, este episodio parlamentario desnuda la debilidad legislativa estructural con la que debe operar el oficialismo, obligado a negociar y resignar banderas ideológicas clave —como la flexibilización en la compra de tierras— para evitar una derrota en el recinto.

Mientras a nivel discursivo se endurecen las posturas en defensa de las garantías de propiedad y se aceleran los mecanismos jurídicos para desalojos, la praxis política demuestra que el Gobierno depende enteramente de alianzas frágiles y concesiones sobre la hora para sostener su andamiaje legal.

La pulseada que ahora se retoma en el Senado anticipa que el oficialismo seguirá pagando un costo político alto por cada metro de avance en su agenda económica e institucional.