POLÌTICA Y ECONOMÌA: CRÉDITOS HIPOTECARIOS CON FONDOS DE ANSES: UN ANUNCIO AMBICIOSO DESCONECTADO DE LA REALIDAD DE LOS INGRESOS FAMILIARES
Aunque la medida busca resolver un problema histórico de fondeo bancario a largo plazo, la combinación de salarios deprimidos, sobreendeudamiento previo e incertidumbre laboral pone en duda quiénes podrán calificar verdaderamente a estos préstamos y a qué costo para el patrimonio previsional.
Periodismo con precisión política y económica. Apoyá nuestra labor. Alias: MULTIMEDIOS.PRISMA
El ministro de Economía, Luis Caputo, presentó un plan por $2 billones para otorgar mayor liquidez a los bancos e impulsar el financiamiento para la vivienda.
El Gobierno nacional formalizó el lanzamiento de un programa destinado a reactivar el crédito hipotecario en la Argentina mediante la inyección de $2 billones provenientes del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la ANSES. El mecanismo prevé licitar estos recursos entre las entidades bancarias a través de depósitos a plazo fijo ajustados por UVA, exigiendo que dicho fondeo se destine exclusivamente a préstamos para la adquisición, construcción o refacción de la vivienda familiar.
Desde una perspectiva estrictamente técnica y de mercado, la medida presenta puntos favorables:
Solución al fondeo de largo plazo: Permite a los bancos acceder a pesos a plazos de entre 1 y 5 años, resolviendo uno de los principales obstáculos del sistema financiero argentino, donde la liquidez suele ser de muy corto plazo.
Intento de dinamización económica: La reactivación de la vivienda impulsa directamente la industria de la construcción y gremios asociados, funcionando como un canalizador de inversión interna.
Topes a la tasa de interés: Se fijó una tasa máxima permitida para los créditos de UVA + 7,50%, buscando acotar los márgenes que cobran las entidades bancarias.
Sin embargo, cuando la iniciativa se contrasta con la realidad diaria del tejido social, surgen contras y contradicciones estructurales severas:
La barrera de los ingresos reales:
Con salarios formales que perdieron terreno frente a la inflación y una masa de trabajadores informales golpeada por la recesión, la relación entre cuota e ingreso requerida para calificar dejará afuera a la inmensa mayoría de la población trabajadora.
El riesgo del sobreendeudamiento atado a la inflación:
Para las familias que ya se encuentran endeudadas con tarjetas, préstamos personales o billeteras virtuales, asumir un compromiso a 15 o 25 años ajustable por UVA constituye un riesgo financiero extremo en caso de que los salarios vuelvan a quedar postergados respecto de los precios.
El uso de los fondos de la jubilación:
Financiar y dinamizar el negocio de intermediación de la banca privada con los activos de resguardo previsional (FGS de la ANSES) reabre una controversia ética y patrimonial, trasladando el riesgo del crédito al fondo de resguardo de los jubilados.
En síntesis, la iniciativa de la cartera económica representa un diseño financiero impecable para un escenario de estabilidad y salarios consolidados, pero choca de frente con una sociedad atravesada por la precariedad laboral, salarios rezagados y endeudamiento cotidiano.
Un anuncio que promete el sueño de la casa propia, pero que en la práctica corre el riesgo de ser un beneficio reservado a los sectores de más altos ingresos.