martes 25 de agosto de 2026 11:49:51

POLÌTICA Y ECONOMÌA: LA DIVERGENCIA INTERNA EN BALCARCE 50: MIENTRAS EL GABINETE ALERTA POR LA MICROECONOMÍA, EL PRESIDENTE RATIFICA EL RUMBO

 Las discusiones en las reuniones de ministros exhiben el contraste entre la preocupación de distintos funcionarios por la lentitud de la reactivación en los hogares y la postura inflexible de Javier Milei, quien insiste en defender el programa monetario y desestima la gravedad de la morosidad crediticia.

540 (99)

Periodismo con precisión política y económica. Apoyá nuestra labor. Alias: MULTIMEDIOS.PRISMA

Las deliberaciones a puertas cerradas en la Casa Rosada comienzan a hacer visible una fisura metodológica sobre la lectura de la realidad socioeconómica. Mientras el Presidente sostiene que el proceso de estabilización marcha según lo previsto y niega que la población enfrente dificultades severas para cubrir la canasta básica, figuras de peso dentro del Gabinete y del propio entorno político oficialista expresan en privado su inquietud por la persistente parálisis de la microeconomía y la falta de alivio en los bolsillos de la clase media.

Las voces que piden acelerar los resultados concretos no provienen solo de la oposición, sino de la propia mesa chica de la gestión. Ministros como Patricia Bullrich han dejado trascender la urgencia de que los indicadores macroeconómicos se traduzcan con mayor celeridad en la vida cotidiana de los ciudadanos, una preocupación que comparten sectores vinculados a la Secretaría General de la Presidencia. Sin embargo, la respuesta del Poder Ejecutivo ante la acumulación de deudas y la mora en los hogares sigue siendo la ratificación del esquema fiscal, encuadrando las dificultades como desajustes temporales o decisiones de financiamiento privado.

Desde la conducción política del oficialismo se proyecta una recuperación hacia el cierre del año con miras al horizonte electoral de 2027, apostando a que un repunte de la actividad devuelva margen de maniobra al consumo. No obstante, con el último cuatrimestre del año ya en marcha, la distancia entre las expectativas de la Casa Rosada y la urgencia territorial se profundiza: las familias continúan apelando al endeudamiento para sostener gastos corrientes, mientras la prometida reactivación sigue sin materializarse en el estado de ánimo y en los ingresos de la gente.