ECONOMÌA: EL DÓLAR SUPERÓ LA BARRERA DE LOS $1.500: LOS MOTIVOS DETRÁS DEL CAMBIO DE ESTRATEGIA DEL GOBIERNO
Tras semanas de contención mediante la venta de divisas y futuros, el tipo de cambio mayorista quebró el techo informal de los $1.500 y encendió los análisis sobre los costos monetarios y el reacomodamiento del esquema cambiario oficial.
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El cruce del tipo de cambio mayorista por encima de la barrera de los $1.500 marcó un punto de inflexión en la dinámica del mercado financiero.
Durante las semanas previas, la zona de los $1.500 había funcionado como un techo implícito sostenido por intervenciones puntuales del Tesoro, ventas en el mercado de futuros y licitaciones de instrumentos vinculados al dólar.
Sin embargo, la persistente presión sobre las reservas y el costo de subir las tasas de interés en pesos impulsaron al equipo económico a flexibilizar la contención y permitir que la cotización refleje las fuerzas de la demanda.
El cambio de postura oficial genera interpretaciones divididas en el ámbito privado. Por un lado, analistas señalan que mantener artificialmente acotado el tipo de cambio oficial implicaba drenar divisas del Banco Central y elevar la tasa de interés a niveles que encarecían el crédito en pesos. Por otro lado, la aceleración de la divisa reaviva las alarmas sobre su eventual traslado a los precios minoristas, en un contexto donde el consumo masivo y la economía familiar continúan operando al límite.
En los despachos financieros evalúan si este reacomodamiento representa un deslizamiento controlado dentro del esquema de bandas vigente o la antesala de mayores presiones sobre las cotizaciones financieras e informales. Ante la proximidad de los compromisos de deuda y con el foco puesto en la capacidad de acumular reservas, la flexibilización de la pauta cambiaria reabre el debate sobre el equilibrio entre la estabilidad de precios y la sostenibilidad macroeconómica.