miércoles 29 de julio de 2026 15:21:09

EL CRÉDITO EN PROBLEMAS: POR QUÉ BAJAN LAS TASAS DE LOS DEPÓSITOS PERO LAS DE LOS PRÉSTAMOS NO AFLOJAN

Mientras las entidades financieras reducen de manera drástica el rendimiento que pagan a los ahorristas por los plazos fijos, los intereses exigidos para préstamos personales, pymes y tarjetas se mantienen en niveles prohibitivos, ampliando el margen bancario y frenando la reactivación crediticia.

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El mercado financiero argentino exhibe una distorsión estructural que frena el financiamiento a la economía real: mientras las tasas pasivas —aquellas que los bancos pagan por depositar dinero a plazo fijo— continúan en una trayectoria descendente, las tasas activas —las que cobran por otorgar créditos— se resisten a bajar con la misma velocidad. La disparidad ensancha la brecha entre el costo de captación de fondos y el costo final para familias y empresas.

La divergencia entre ambas variables responde a una combinación de factores de riesgo e incertidumbre económica:

Incertidumbre regulatoria y encajes:

La volatilidad en las normativas del Banco Central y el costo de inmovilización de fondos llevan a las entidades a cubrir sus márgenes ante eventuales cambios en la política monetaria.

Morosidad en ascenso: Ante el estancamiento de los ingresos reales y la pérdida de poder adquisitivo, la capacidad de pago del sector privado se vio resentida, llevando a los bancos a incorporar un mayor costo por riesgo de cobro en sus líneas activas.

Gastos de estructura e impuestos:

Las cargas impositivas locales y provinciales sobre la actividad crediticia (como Ingresos Brutos y Sellos) impiden que la baja de la tasa de referencia se traslade de forma directa al cliente final.

De esta manera, el estrangulamiento del crédito ahoga la inversión productiva y el consumo de las familias. Mientras el ahorrista recibe rendimientos que corren el riesgo de quedar por debajo de la inflación esperada, la falta de crédito accesible consolida una barrera insalvable para el despegue de la actividad económica golpeada por la recesión.