CRUDEZA FINANCIERA: EL SACUDÓN DEL PETRÓLEO EXTERNO REENCIENDE ALERTAS SOBRE LA DEUDA Y LOS ACTIVOS NACIONALES
Una súbita escalada en las cotizaciones energéticas internacionales descompaginó el clima financiero. La caída de los títulos soberanos elevó el riesgo país y desaceleró el rendimiento de las firmas nacionales en las plazas bursátiles.
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El panorama económico sumó una nueva complicación externa tras una violenta corrección al alza en los valores del petróleo en los mercados globales, registrando un salto cercano al 7%. El fenómeno, derivado del recalentamiento de tensiones geopolíticas que amenazan la oferta de crudo, reabrió las alarmas a escala internacional por una eventual ola inflacionaria en los países desarrollados.
Ese temblor de afuera impactó de lleno en los números de la plaza financiera argentina. La toma de ganancias y la cautela global provocaron un repliegue en las cotizaciones de los bonos en dólares del Tesoro, lo que empujó de inmediato un nuevo repunte en el índice de Riesgo País. La suba de este indicador tensiona las aspiraciones del Palacio de Hacienda para colocar deuda en el exterior a tasas razonables. En simultáneo, el panel de acciones de compañías argentinas —tanto en la bolsa porteña como en Wall Street— sufrió una jornada dominada por los números rojos, afectando especialmente al rubro bancario y productivo.
Si bien un barril de crudo más alto puede proyectar un mayor ingreso de divisas a futuro por las exportaciones de Vaca Muerta, la foto del día dejó en evidencia la fragilidad de la macroeconomía local frente a los vaivenes externos. Con un Banco Central que cuida cada dólar de sus reservas, cualquier turbulencia internacional altera las expectativas y condiciona la estabilidad financiera del país.