lunes 18 de mayo de 2026 12:30:29

POLÍTICA: LA VICEPRESIDENTE VILLARRUEL ACUSÓ AL GOBIERNO DE INOPERANCIA Y DISPARÓ «POR MUCHO MENOS, ANTES RENUNCIABAN TODOS»

 En lo que representa el quiebre institucional más explícito desde la asunción del binomio presidencial, la vicepresidenta Victoria Villarruel lanzó una incendiaria crítica pública contra la gestión del Ministerio de Defensa

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Al referirse a las presuntas irregularidades y la falta de controles en la reciente adquisición de una aeronave defectuosa para la Fuerza Aérea, la titular del Senado afirmó categóricamente que en otras épocas «por mucho menos, renunciaban todos los implicados». La embestida de la Vicepresidenta no solo expone una fractura total con Javier Milei —quien previamente la había tildado de «traidora»—, sino que hace blanco sobre la delicada situación salarial del personal militar y el virtual colapso de su obra social.

El conflicto latente entre los dos máximos estandartes de La Libertad Avanza (LLA) abandonó definitivamente los carriles de la diplomacia interna para transformarse en una disputa abierta por el control del relato político.

Los ejes de la lapidaria declaración de Villarruel:

El detonante del avión defectuoso: La Vicepresidenta reaccionó con dureza ante los informes que detallan sobreprecios y anomalías técnicas en la última compra de material aéreo. «Gravísimo. Varios años atrás por mucho menos, renunciaban todos los implicados», disparó a través de sus canales de comunicación, rompiendo cualquier principio de solidaridad gubernamental.

Cuestionamiento a la lealtad militar: En un tramo que causó conmoción en los despachos castrenses, Villarruel lanzó una pregunta incómoda orientada de forma directa a la cúpula de la Fuerza Aérea y al ministro Carlos Presti: «¿A quién responden estos uniformados?».

El subsuelo salarial y el quiebre de OSFA: La titular del Senado aprovechó el escándalo para capitalizar su histórica sintonía con la familia militar, denunciando que mientras se desvían fondos para compras polémicas, los salarios del personal de Defensa «están en el subsuelo» y la Obra Social de las Fuerzas Armadas (OSFA) se encuentra «totalmente quebrada».

La trastienda de una venganza política: Este ataque sistemático coincide con el raid de cuestionamientos que Villarruel viene propinando a Luis Petri y a Patricia Bullrich (a quien llegó a calificar despectivamente como «un playmobil en el debate»), cobrándose la factura histórica de haber sido marginada de las áreas de Seguridad y Defensa, un control que Milei le había prometido formalmente durante la campaña de 2023.

Análisis de PRISMA sobre el «Poder Real»: Para el análisis de PRISMA, la jugada de Victoria Villarruel representa un cambio de estrategia de altísimo riesgo político.

En el Poder Real, la Vicepresidenta ya no se limita a resistir las presiones de la Casa Rosada para que dé un paso al costado; ahora ha decidido pasar a la ofensiva disputándole a Milei su propio territorio identitario. Villarruel sabe que las Fuerzas Armadas y de seguridad son el sostén ideológico y el núcleo duro del voto de centroderecha que los llevó al poder.

Al exhibir que el Gobierno nacional mantiene a los militares bajo la línea de la pobreza mientras ejecuta compras dudosas en Defensa, la Vicepresidenta se posiciona como la auténtica guardiana de los valores originarios del espacio, dejando al «entorno presidencial» expuesto bajo la categoría de la improvisación y la vieja política.

En un contexto donde las encuestas de D’Alessio IROL ya muestran un desgaste en la imagen del Presidente y el caso Adorni erosiona la bandera de la honestidad, el portazo de Villarruel acelera los tiempos de un reordenamiento de cara al escenario electoral de 2027.

 No es la oposición de Kicillof ni el kirchnerismo la que acusa al Gobierno de corrupción o inoperancia: es la propia Vicepresidenta de la Nación diciendo que en un país normal deberían renunciar todos.