TENSIÓN EN SEGURIDAD: INÉDITA CONVOCATORIA DE LAS CINCO FUERZAS FEDERALES PARA EL 2 DE ABRIL
En un escenario de creciente malestar por el deterioro del poder adquisitivo, la Policía Federal, Gendarmería Nacional, Prefectura Naval, la PSA y el Servicio Penitenciario Federal habrían convocado a una movilización conjunta para el próximo jueves 2 de abril. La protesta, que tendría como epicentro el Edificio Centinela, pondría de manifiesto una crisis salarial y de prestaciones básicas que el Ministerio de Seguridad, encabezado por Alejandra Monteoliva, no habría logrado contener.
El reclamo central radicaría en que gran parte del personal subalterno y jerárquico percibiría hoy haberes que se encontrarían por debajo de la línea de pobreza. A la falta de actualizaciones paritarias desde finales de 2025, se le sumaría un conflicto crítico con la cobertura médica:
La división de las cajas: El Gobierno habría dividido la atención médica en dos (OSFFESEG para seguridad y OSFA para militares), dejando a miles de efectivos en una situación de incertidumbre prestacional.
Planes de contingencia: La promesa de un plan básico de salud no habría sido suficiente para calmar los ánimos en los «grupos de WhatsApp», que según fuentes internas, estarían «en llamas» desde hace semanas.
El impacto político de la fecha
La elección del 2 de abril no es casual. Al coincidir con el aniversario de la Gesta de Malvinas, la convocatoria buscaría visibilizar el contraste entre el reconocimiento oficial a los uniformados y la realidad socioeconómica que atraviesan los efectivos en actividad y retirados.
Para la gestión nacional, esta marcha representaría un doble desafío: por un lado, la gestión de un conflicto salarial en un sector donde las medidas de fuerza están restringidas por ley; y por otro, el cuestionamiento interno hacia la figura de la ministra Monteoliva, quien ya vendría enfrentando críticas por su manejo de la seguridad interior y la relación con las cúpulas de las fuerzas.
¿Un efecto dominó?
En los pasillos de las fuerzas de seguridad de las provincias —incluida la bonaerense— se sigue con suma atención este movimiento. De concretarse con una concurrencia masiva, el reclamo de las fuerzas federales podría actuar como un catalizador para otros sectores de la seguridad pública que atraviesan situaciones de atraso salarial similares. Fte. LPO