POLÍTICA Y JUSTICIA: CRISTINA KIRCHNER TAL COMO ESTABA PREVISTO EN COMODORO PY CON UNA DESAFIANTE DECLARACIÓN «ME PÙEDO MORIR PRESA PERO ESTO SE VA A TERMINAR»
Al finalizar, dejó en claro que su silencio ante el tribunal es una postura política. «Voy a creer en la justicia cuando algún fiscal cite a Mauricio Macri, a Stornelli o a Luis ‘Toto’ Caputo por lo que hicieron
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Este martes 17 de marzo de 2026, los tribunales de Retiro volvieron a ser el epicentro del sismo político nacional. Cristina Fernández de Kirchner, cumpliendo con la presencialidad obligatoria y bajo arresto domiciliario, se sentó frente al Tribunal Oral Federal 7 para declarar en la Causa Cuadernos. Lo que debía ser un trámite judicial se convirtió en un monólogo de alto voltaje donde la exmandataria denunció «prácticas mafiosas» y lanzó una advertencia sombría sobre el futuro del país.
El cruce por los datos personales: «Es de público y notorio»
La tensión comenzó desde el minuto uno. Cuando el presidente del Tribunal, Enrique Méndez Signori, inició el interrogatorio de identificación, Cristina mostró su fastidio. «Tengo 73 años, soy viuda y mi domicilio es San José 1111; me parece que estas consultas son de público y notorio» lanzó, recordando que se encontraba allí en calidad de detenida. Fue el preámbulo de una exposición de casi una hora donde no aceptó preguntas ni de los fiscales ni de los jueces.
«Si me hubiera robado miles de millones no estaría acá»
Cristina centró su defensa en descalificar la validez de los cuadernos de Oscar Centeno y las confesiones de los empresarios arrepentidos. «Metían presa gente para que dijeran que yo era la responsable de todo», afirmó, calificando la investigación del fallecido juez Bonadio y el fiscal Stornelli como «mafia pura y dura».
En uno de los pasajes más fuertes, la ex Presidenta miró a los jueces y disparó: «¿Dónde está toda esa plata? ¿Qué es esto de que se robó un PBI? Si me hubiera robado miles de millones no estaría sentada acá, seguramente, teniendo en cuenta cómo funciona la justicia en Argentina».
El dardo contra Milei y el «Criptogate»
Como era de esperarse, la política nacional sobrevoló la sala de audiencias. Cristina vinculó su situación judicial con la estrategia del gobierno de Javier Milei. «El Presidente anunció en la Asamblea Legislativa que yo iba a seguir presa por esta causa. Invito a cualquiera de ustedes a que me traigan alguna manifestación de un presidente anunciando qué ciudadano va a ir preso», fustigó.
Además, utilizó su declaración para golpear donde más le duele al oficialismo: el escándalo del Caso $Libra. Sugirió que su presencia en Tribunales es el «circo» necesario para tapar el «hambre de la gente» y las sospechas de estafas digitales que cercan al entorno de los hermanos Milei.
«Voy a contestar cuando citen a Macri o a Caputo»
Al finalizar, dejó en claro que su silencio ante el tribunal es una postura política. «Voy a creer en la justicia cuando algún fiscal cite a Mauricio Macri, a Stornelli o a Luis ‘Toto’ Caputo por lo que hicieron. Ese día voy a contestar preguntas; hasta entonces, no cuenten conmigo para este circo», sentenció antes de retirarse bajo un aplauso cerrado de los legisladores y militantes presentes en la sala.
Análisis Editorial: En Multimedios Prisma y El Censor del Oeste, observamos que la estrategia de Cristina sigue siendo la misma: politizar la justicia para judicializar la política. Mientras Milei intenta mostrar gestión en Córdoba y alineamiento internacional en el acto por la Embajada de Israel, Cristina se aferra a su núcleo duro y a la crisis económica para demostrar que, aun detenida, sigue siendo la principal antagonista del modelo libertario.