jueves 30 de abril de 2026 10:31:44

ECONOMÍA: MAYO ARRANCA CON UN NUEVO GOLPE AL BOLSILLO: EL TRANSPORTE SUBE EN EL AMBA Y EL PASAJE SE VUELVE UN LUJO

Desde este viernes 1° de mayo, viajar en colectivo y subte será más caro en el Área Metropolitana de Buenos Aires. Con el nuevo esquema tarifario, el boleto mínimo de colectivo se ajusta al ritmo de la inflación, mientras que el subte se prepara para un salto drástico en su valor. En esta nota, los detalles de los nuevos precios y el recordatorio clave para no pagar de más: el registro obligatorio de la tarjeta SUBE.

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El calendario de mayo se estrena con una noticia amarga para los millones de trabajadores que dependen del transporte público. El Gobierno nacional, en su búsqueda por reducir los subsidios estatales, ha autorizado un nuevo incremento en las tarifas de colectivos y trenes del AMBA, sumando presión a una canasta básica que no detiene su escalada.

Para los usuarios de colectivos, el boleto mínimo experimentará un aumento que lo posiciona como uno de los más caros de la región si se mide en relación con el salario real.

Por su parte, el subte porteño inicia un sendero de aumentos escalonados que lo llevará, en pocas semanas, a superar la barrera de los 700 pesos por viaje, una cifra que preocupa a los usuarios frecuentes que no logran acceder a los descuentos por cantidad de viajes.

La clave para mitigar el impacto, aunque sea mínimamente, sigue siendo la nominalización de la tarjeta SUBE. Quienes no hayan registrado su plástico a nombre propio enfrentarán tarifas «castigo» que pueden llegar a duplicar el valor del pasaje mínimo. Además, se mantiene vigente la Red SUBE para quienes realizan combinaciones en un lapso de dos horas, siendo esta la única herramienta de alivio para aquellos que viven en las zonas más alejadas del conurbano y deben tomar dos o tres transportes para llegar a sus puestos de trabajo.

Este nuevo ajuste se da en un contexto de fuerte conflictividad gremial en el sector, donde las empresas denuncian que, a pesar de los aumentos, los costos operativos y el precio del combustible siguen desfasados. Para el trabajador de a pie, el inicio de mayo representa un nuevo desafío logístico y económico: el desafío de seguir moviéndose en una ciudad donde el transporte, lejos de ser un servicio accesible, se parece cada vez más a un gasto prohibitivo.