MARCHA DE LAS VELAS: LA UBA LLEVÓ SU RECLAMO POR LA LEY DE FINANCIAMIENTO UNIVERSITARIO HASTA LOS TRIBUNALES
En una masiva demostración de fuerza y descontento, la comunidad de la Universidad de Buenos Aires (UBA) protagonizó la denominada Marcha de las Velas para exigir al Poder Ejecutivo el cumplimiento efectivo de la Ley de Financiamiento Universitario.
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La movilización, que reunió a docentes, no docentes y estudiantes bajo la conducción de gremios como ADUBA, APUBA y la FUBA, partió desde Plaza Houssay, realizó una parada con entonación del Himno Nacional frente al Palacio Sarmiento (sede de la Secretaría de Educación) y culminó en las puertas de los Tribunales federales de Plaza Lavalle con una clase pública.
Un conflicto judicializado y el repudio al freno oficial
El núcleo del reclamo radica en la persistente negativa del Gobierno nacional a aplicar una normativa que, según denuncian las autoridades universitarias y los gremios, lleva más de un año sin cumplirse a pesar de haber sido ratificada por el Congreso de la Nación por los dos tercios de ambas cámaras:
Desacato institucional: Durante la clase pública brindada en Tribunales por el abogado constitucionalista Pablo Luis Manili y el profesor Christian Cao, se cuestionó duramente la estrategia del Ejecutivo. Manili sentenció: «Por primera vez en la historia argentina un presidente se dio el lujo de dictar un decreto diciendo que no iba a cumplir una ley.
Esto es una atrocidad».
El laberinto judicial: Tras un prolongado derrotero en la justicia federal —que incluyó fallos favorables de primera instancia, ratificaciones de la Cámara y resoluciones de la Corte Suprema que exigieron la vigencia de los artículos sobre salarios y becas—, el Gobierno continuó apelando y dilatando la implementación de los fondos, lo que motivó sanciones previas e intentos de multas a funcionarios del gabinete.
La brecha presupuestaria y la crisis salarial en las aulas
Mientras la ley aprobada busca recomponer los gastos de funcionamiento, actualizar becas y recomponer los deteriorados haberes del personal, la tensión económica no cede ante la cercanía del cierre de año:
Asfixia en los números:
De acuerdo con las proyecciones para el Presupuesto 2027, el oficialismo contempla destinar unos $7,3 billones a las universidades, una cifra que contrasta fuertemente con los $11 billones estimados por los rectores para garantizar el normal funcionamiento de las casas de altos estudios.
Voces del desgaste cotidiano: Docentes y trabajadores no docentes con décadas de antigüedad expusieron la crudeza de la crisis inflacionaria y el pluriempleo necesario para subsistir, advirtiendo que el deterioro salarial y el ahogamiento presupuestario ponen en jaque la continuidad y calidad de la educación pública superior en todo el país.
