CERRARON CASI 1.000 EMPRESAS EN JULIO Y SE ACUMULA UNA PÉRDIDA DE MÁS DE 32.000 FIRMAS EN LA ERA MILEI
Los datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT) revelan que en julio se registraron 948 bajas netas de unidades productivas formales, acumulando 18 meses consecutivos de caída.
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En total, desde noviembre de 2023 se perdieron 32.290 empresas comerciales, industriales y agropecuarias.
La recesión económica, la contracción del consumo interno y el aumento de costos continúan impactando de lleno en la estructura empresarial del país. Un relevamiento de Infobae sobre la base de las estadísticas oficiales de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT) confirmó que en julio de 2026 bajaron sus persianas 948 empresas registradas (con al menos un trabajador en nómina) respecto del mes anterior.
Con este último registro, el total de firmas formales en la Argentina se ubicó en 480.067, el nivel más bajo desde el inicio de la actual gestión gubernamental. La cifra consolida una racha descendente de 18 meses consecutivos de saldo negativo en la creación y supervivencia de unidades productivas.
La radiografía de la caída en cifras y sectores
Impacto acumulado: Desde noviembre de 2023 (cuando se contabilizaban 512.357 empresas), la economía argentina perdió 32.290 empleadores formales, lo que equivale a un retroceso del 6,3% en el universo empresarial.
Promedio mensual de cierres: En los últimos 30 meses se cerraron en promedio 1.138 unidades productivas cada 30 días.
Sectores más golpeados: Las tres ramas de actividad que concentraron el mayor número de bajas en la era Milei fueron el comercio minorista y mayorista, la industria manufacturera y el sector agropecuario, acumulando más de 15.300 bajas hasta el primer semestre.
Mientras economistas y especialistas pymes advierten que la apertura de importaciones, la caída del salario real y la ruptura de las cadenas de pagos asfixian a los proveedores locales, desde el Poder Ejecutivo sostienen que la mayoría de los cierres corresponden a emprendimientos de un solo empleado o estructuras unipersonales.
Análisis PRISMA:
Estructura pyme, mercado laboral y el impacto en el interior bonaerense
El achicamiento sostenido del entramado empresarial expone la profundidad del proceso de reconfiguración económica. A diferencia de las grandes corporaciones con capacidad de financiamiento internacional, el tejido pyme argentino opera con márgenes acotados frente a la caída de la demanda doméstica y la apreciación del tipo de cambio.
En la Provincia de Buenos Aires —corazón industrial y comercial del país—, la destrucción de unidades productivas formales genera un efecto multiplicador negativo. El cierre de un comercio o pequeña fábrica no solo destruye puestos de trabajo registrados y reduce la masa salarial circulante, sino que impacta de forma directa en la recaudación de las tasas de Seguridad e Higiene de los municipios bonaerenses, tensionando aún más los presupuestos locales en un contexto de generalización de la morosidad.
