FRENTE A LOS PARCHES BANCARIOS, LA PROPUESTA DE LOS «TRES GANADORES»: EL CAMBIO DE REGLAS QUE PIDEN BANCOS Y FINTECH NO RESUELVE LA MORA FAMILIAR
Ante el avance del sobreendeudamiento que golpea a millones de argentinos, la banca y las fintech exigieron al Banco Central achicar los plazos de reporte de morosidad. Frente a este parche técnico que aísla al deudor, la propuesta de los «Tres Ganadores» demuestra que existe una salida real: una ingeniería financiera mediante la banca pública que no representa ningún perjuicio económico para el Estado, no vacía las arcas del Tesoro ni compromete las reservas del BCRA, devolviendo liquidez a las familias y reactivando la recaudación por IVA
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El crecimiento del incumplimiento en el pago de créditos desató una inusual coincidencia entre la banca tradicional y las plataformas fintech. De acuerdo con informes del sector, ambas áreas reclaman al Banco Central de la República Argentina (BCRA) una actualización en tiempo real de la base de datos de deudores para detectar con rapidez a los clientes morosos y reducir el riesgo de incobrabilidad.
La Cámara Fintech propuso acortar el rezago con el que las entidades informan los atrasos, mientras que desde el sector bancario se solicitó cierta flexibilidad regulatoria para no cortar de manera definitiva las líneas de financiamiento a hogares en problemas.
Sin embargo, detrás del argumento técnico para «proteger la salud del crédito», la solicitud del sector financiero revela una clara intención de autoprotección: endurecer los scoring crediticios, detectar antes la caída del usuario para cerrar el grifo y encarecer el costo del dinero para quienes ya registran atrasos.
Lejos de ofrecer una vía de alivio a las familias golpeadas por la inflación y las altas tasas, la banca busca enterarse antes del colapso del deudor, trasladando todo el costo de la crisis al presupuesto familiar mediante el aislamiento crediticio.
El verdadero nudo del problema no reside en la velocidad con la que se reporta al ciudadano en la Central de Deudores, sino en la incapacidad real de pago de las familias, que destinan una porción desmedida de sus ingresos a saldar pasivos contraídos para la subsistencia básica.
Calificar más rápido a un moroso no genera la liquidez para que esa deuda pueda saldarse. No hacen falta parches informativos ni medidas punitivas si tan solo la dirigencia y el sistema financiero se decidieran a analizar la propuesta de los «Tres Ganadores».
La alternativa pragmática y definitiva radica en disponer la reestructuración y consolidación de las deudas de las familias mediante la banca pública —con esquemas viables de un año de gracia y tasas accesibles del 50%— mediante la compra a valor de mercado de las carteras morosas.
Al tratarse de un intercambio de activos de la banca pública y no de una partida presupuestaria del Tesoro Nacional, el mecanismo no genera déficit fiscal, no requiere emisión monetaria ni afecta el patrimonio del BCRA.
Por el contrario, la implementación de los «Tres Ganadores» le devolvería capacidad de pago a los hogares, sanearía las carteras de los bancos y reinyectaría liquidez genuina en la economía real, engrosando los ingresos del Estado a través de la recaudación directa del IVA en los comercios.