jueves 3 de septiembre de 2026 16:57:23

LA CORTE SUPREMA CONFIRMÓ LA CONDENA A OCHO AÑOS DE PRISIÓN CONTRA EL EXGOBERNADOR SERGIO URRIBARRI

El Máximo Tribunal rechazó los recursos extraordinarios presentados por la defensa del exmandatario de Entre Ríos y dejó firme la pena de ocho años de cárcel efectiva por delitos de corrupción e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos. Al agotarse la instancia de apelación, la Justicia provincial quedó en condiciones de ordenar su detención inmediata.

Periodismo con precisión política y económica. Apoyá nuestra labor. Alias: MULTIMEDIOS.PRISMA

La Corte Suprema de Justicia de la Nación desestimó las presentaciones de la defensa del exgobernador entrerriano y exembajador argentino en Israel, Sergio Urribarri, ratificando de manera definitiva la condena a ocho años de prisión de cumplimiento efectivo dictada en su contra. La resolución del Máximo Tribunal dejó firme la sentencia por los delitos de negociación incompatible con la función pública y peculado, al tiempo que confirmó la inhabilitación absoluta y perpetua para el desempeño de cargos públicos.

El fallo judicial se fundamenta en la acreditación de un esquema coordinado de desvío de fondos públicos durante sus dos gestiones al frente del Ejecutivo provincial. Entre los hechos probados por los tribunales de la provincia de Entre Ríos figuran el direccionamiento de contrataciones publicitarias a favor de empresas vinculadas a sus familiares, la instalación de un parador playero promocional en la Costa Atlántica con fondos estatales y la pauta publicitaria en medios nacionales orientada a financiar su precandidatura presidencial.

Con este pronunciamiento de la Corte Suprema se da por agotada la vía recursiva en la jurisdicción ordinaria nacional, otorgando el carácter de cosa juzgada a la pena impuesta. En consecuencia, el tribunal de juicio de la ciudad de Paraná se encuentra facultado para disponer en forma inminente la orden de detención y el posterior traslado del exmandatario a un establecimiento penitenciario para dar inicio al cumplimiento de la condena.