REFORMA DEL BANCO CENTRAL: EL DICTAMEN DE DIPUTADOS AVANZA SIN EL «MANDATO DUAL» EN EL DEBATE LEGISLATIVO
El oficialismo logró avanzar en comisiones de la Cámara de Diputados con el dictamen para reformar la Carta Orgánica del BCRA enfocándose únicamente en la contención de la inflación. En el recinto y las bancadas opositoras, la discusión sobre el «mandato dual» al estilo de la Reserva Federal norteamericana brilla por su ausencia.
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El tratamiento parlamentario del proyecto impulsado por el Ejecutivo para reformar la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina (BCRA) sumó un hito clave con la firma del dictamen de mayoría en la Cámara de Diputados. Sin embargo, en las actas de debate de las comisiones de Finanzas y Presupuesto llama la atención un silencio transversal: ningún bloque legislativo —ni oficialista ni opositor— ha planteado la posibilidad de incorporar el «mandato dual» que obliga a la autoridad monetaria a resguardar la producción y el empleo junto a la estabilidad monetaria.
El silencio de la dirigencia política ante una herramienta habitual en los bancos centrales de potencias como Estados Unidos o Australia responde a múltiples factores económicos y políticos:
Alineamiento con el paradigma monetarista estricto: La narrativa dominante en la agenda legislativa sostiene que el BCRA debe tener como objetivo exclusivo la erradicación de la inflación. En este encuadre, la oposición tradicional evita proponer funciones de estímulo o auxilio crediticio por temor a ser catalogada como promotora del déficit o la emisión monetaria.
Preocupación por la reputación y la brecha cambiaria: Amplios sectores del arco político consideran que atribuirle al BCRA la responsabilidad de sostener el nivel de actividad o auxiliar el endeudamiento de los hogares debilitaría la credibilidad de la moneda en un contexto de reservas ajustadas y restricción externa.
Desconocimiento o desinterés técnico: La discusión parlamentaria suele concentrarse en la coyuntura inmediata (financiamiento al Tesoro, encajes y pases) antes que en la reestructuración de la arquitectura financiera de largo plazo. La falta de proyectos alternativos que contemplen la experiencia internacional deja al Congreso atado a la propuesta redactada por el Palacio de Hacienda.
De consolidarse el texto del dictamen sin modificaciones en el recinto, la Argentina mantendrá un modelo de Banco Central orientado de forma unívoca al control de precios, dejando fuera del alcance de la autoridad monetaria cualquier mecanismo directo de apoyo a la actividad productiva o de red de contención frente a la mora familiar.