LA ACTIVIDAD ECONÓMICA SUMÓ SU SEGUNDA CAÍDA MENSUAL SEGUIDA EN MAYO Y CONFIRMA EL FRENO EN LA INDUSTRIA Y EL COMERCIO
El Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) registró un retroceso del 0,5% respecto de abril, profundizando la racha negativa a contramano de los pronósticos de los analistas privados. Mientras el sector agropecuario y la energía muestran números positivos, el consumo interno y la producción industrial continúan contrayéndose.
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De acuerdo con los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), la actividad económica en la Argentina encadenó en mayo su segundo mes consecutivo en terreno negativo.
El indicador arrojó un descenso del 0,5% en la medición desestacionalizada frente a los registros del mes de abril, situando al nivel general de la economía en parámetros similares a los observados durante los primeros meses del año pasado.
El comportamiento del EMAE expuso nuevamente una marcada dualidad en la matriz económica nacional.
Por un lado, sectores vinculados al comercio exterior y la extracción de recursos —como el complejo agroexportador y la producción de hidrocarburos en Vaca Muerta— mantuvieron variaciones positivas. Sin embargo, dicha tracción no alcanzó para compensar la caída sostenida en las ramas vinculadas al mercado doméstico.
Golpe a la industria y al comercio por el enfriamiento del consumo
Las ramas más afectadas continúan siendo la actividad industrial y el comercio minorista y mayorista, dos sectores clave para la generación de empleo urbano. Ambos rubros volvieron a registrar variaciones interanuales marcadamente negativas, reflejando el impacto directo del menor poder adquisitivo de los asalariados y jubilados en el consumo masivo.
El resultado publicado por el organismo oficial tomó por sorpresa a las proyecciones del sector financiero y privado, que anticipaban una leve recuperación mensual de la actividad.
El estancamiento registrado confirma las dificultades del programa económico para encender los motores de la economía real y la producción nacional, más allá de la estabilidad financiera que ostenta el Poder Ejecutivo.