jueves 16 de julio de 2026 16:44:45

TREGUA LEGISLATIVA: EL SENADO POSTERGA LA BATALLA POR LA TIERRA HASTA AGOSTO

Ante la falta fáctica de votos para aprobar la polémica reforma, el oficialismo pidió un cuarto intermedio. El debate sobre la venta de tierras a extranjeros, los desalojos y el manejo del fuego quedó congelado hasta después del receso invernal, en un claro revés estratégico para la Casa Rosada.

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La pulseada por el control del territorio y los recursos estratégicos de la Argentina sufrió un frenazo brusco en el mostrador del Poder Legislativo. En una sesión marcada por la tensión y la incertidumbre, el Senado de la Nación resolvió este jueves posponer el tratamiento del proyecto de ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada. La decisión se formalizó a través de un cuarto intermedio que extenderá la parálisis del debate hasta el próximo jueves 6 de agosto, una fecha que quedará en el calendario político como el día en que la gestión nacional no logró alinear los números necesarios para blindar una de sus iniciativas más ambiciosas en el mostrador del poder real.

Para la mirada analítica de nuestra Redacción en PRISMA, la postergación representa una fisonomía de derrota política innegable para el bloque de La Libertad Avanza y el Poder Ejecutivo. A pesar de haber conseguido abrir la sesión con un quórum ajustadísimo y de haber logrado la aprobación de pliegos judiciales y diplomáticos, el oficialismo capituló ante la evidencia fáctica de que no contaba con el respaldo de la «oposición dialoguista» para aprobar la ley en su conjunto, y en particular, su capítulo más sensible. Fue la propia jefa de la bancada oficialista, Patricia Bullrich, quien tuvo que salir a pedir el cuarto intermedio, evitando así un potencial rechazo que habría tenido un costo político aún más alto en el llano comunitario.

El núcleo del conflicto, que mantiene la moneda girando en el aire sobre el futuro de la norma, sigue siendo la radical modificación de la actual Ley de Tierras. El proyecto oficialista se propone eliminar los topes del 15% por municipio y provincia y la barrera de las 1.000 hectáreas en la zona núcleo para compradores extranjeros. Estas medidas, sumadas a los cambios en los regímenes de expropiaciones, la agilización de desalojos y la flexibilización de las prohibiciones de uso de suelo tras incendios forestales, generan un fuerte rechazo en amplios sectores que advierten sobre los riesgos para la soberanía nacional y la protección ambiental.

Con este cuarto intermedio hasta agosto, la batalla por la tierra entra en una fase de tregua forzada. La Casa Rosada y la Vicepresidencia —que mantiene una postura crítica y soberanista sobre este punto— tendrán tres semanas para intentar reconfigurar sus estrategias y buscar los consensos que hoy se mostraron esquivos. En el mostrador de las realidades concretas, la postergación deja en claro que, por más que el oficialismo defienda el proyecto con vehemencia, la fisonomía del poder real en el Senado sigue exigiendo una negociación voto a voto que el Gobierno, hasta ahora, no ha logrado consolidar.