jueves 5 de marzo de 2026 13:49:28

POLÍTICA: EL DIPUTADO PETRI ARREMETIÓ CONTRA VILLARRUEL Y LA VICE RESPONDIÓ CON DUREZA

 El exministro de Defensa y actual diputado nacional, Luis Petri, acusó a Victoria Villarruel de «apostar al fracaso». La titular del Senado no se quedó callada y calificó los ataques como propios de una «vecina chusma», profundizando la fractura expuesta en el corazón de La Libertad Avanza.

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La interna en el oficialismo ya no conoce de protocolos ni de jerarquías. El diputado nacional Luis Petri, hoy una de las voces más alineadas con la estrategia de los hermanos Milei en la Cámara Baja, lanzó una acusación incendiaria contra la Vicepresidenta de la Nación. Según Petri, Victoria Villarruel estaría jugando una ficha propia, distanciada del rumbo del Gobierno y, en sus palabras, «apostando al fracaso» de la gestión presidencial.

El contraataque de la «vecina chusma» La respuesta de Villarruel fue letal y cargada de ironía. A través de su entorno y en declaraciones que ya resuenan en los pasillos del Congreso, la Vicepresidenta tildó los dichos de Petri como comentarios de «vecina chusma». No se quedó ahí: arremetió contra la «estética de la alegría» que impera en algunos sectores del oficialismo, mencionando que mientras otros se suben a «trencitos de la alegría» mediáticos, ella se encarga de la ardua tarea de construir mayorías en el Senado.

Resultados vs. Relato La paradoja de este enfrentamiento es que ocurre en el momento de mayor eficacia legislativa para el ala dura del Gobierno. Bajo la presidencia de Villarruel, el Senado viene de darle victorias clave a la gestión, como la Baja de la Edad de Imputabilidad a 14 años (un caballito de batalla de Patricia Bullrich) y la Reforma Laboral.

El hecho de que Petri, desde su banca de diputado, salga a cuestionar a quien le garantiza las leyes al Presidente en el Senado, demuestra que para el «núcleo de hierro» de Milei, la lealtad ciega vale más que la eficiencia política. Para Villarruel, que Petri haya dejado el Ministerio de Defensa para refugiarse en el Congreso le quita autoridad para cuestionar una gestión institucional que, con minoría, ha logrado sacar las reformas que el país demandaba.

Conclusión El oficialismo parece empeñado en una dinámica de autodestrucción mediática. Mientras la oposición mira con asombro, los dos pilares del Congreso —Diputados con figuras como Petri y el Senado con Villarruel— se lanzan dardos que rozan lo personal. En esta pelea de «trencitos» y «chusmas», la gobernabilidad queda pendiendo de un hilo, justo cuando el país más necesita señales de unidad y orden.