26 de enero de 2022
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ANIBAL FERNÁNDEZ MINISTRO DE SEGURIDAD CO RELACIÓN A LOS APÁGONES TOMÓ LA OFENSIVA CONTRA EDENOR Y EDESUR POR ENCIMA DE MANSUR Y DIJO «NO SE INVIRTIÓ UN PAQUETE DE CARAMELOS»

El rol central que Alberto Fernández decidió darle a su ministro de Seguridad en una crisis que está muy lejos de sus competencias originarias, es en los hechos una desautorización a la Jefatura de Gabinete

Aníbal Fernández tomó el control de la crisis más importante que sufre el gobierno en la primer semana del año, los apagones de Edenor y Edesur que dejaron a media Capital y parte del Conurbano sin luz y encontraron a la Casa Rosada sin una respueta clara.

El rol central que Alberto Fernández decidió darle a su ministro de Seguridad en una crisis que está muy lejos de sus competencias originarias, es en los hechos una desautorización a la Jefatura de Gabinete que se supone está precisamente para una situación como esta: coordinar la acción de distintas dependencias del Estado. LPO reveló en su momento en exclusiva, que el Presidente estaba muy molesto con el tucumano porque considera que al inicio de su desembarco en la Rosada, lo hizo quedar como un «vago».

Para limitar a su jefe de Gabinete, Alberto inicialmente potenció el rol de su antecesor Santiago Cafiero, que desborda su rol de canciller con funciones políticas y económicas y ahora le da centralidad a otro antiguo ocupante de esa dependencia: Aníbal Fernández. Frente a esto, Manzur agitó su proyecto presidencial como una manera de mantenerse vigente y apuesta a recuperar protagonismo con la readecuación de partidas que obliga la caída del Presupuesto y necesariamente requieren de su firma.

El rol central que Alberto Fernández decidió darle a su ministro de Seguridad en una crisis que está muy lejos de sus competencias originarias es en los hechos una desautorización a la Jefatura de Gabinete que se supone está precisamente para situación como esta: coordinar la acción de distintas dependencias del Estado.

Para darle un marco formal a la irrupción de Aníbal en áreas que no le competen, el Gobierno armó un comité de crisis para lidiar con los apagones. De esa mesa participa el Ministerio de Seguridad, el gobierno de la Provincia de Buenos Aires, la Secretyaría de Energía, el Ente Regulador de Energía Eeléctrica y Aysa.

En la conferencia que Aníbal Fernández compartió con el secretario de Energía, Darío Martínez, los funcionarios anticiparon que este jueves se espera un nuevo pico de demanda de mas de 28550 megas, cuando el máximo anterior que produjo el colapso del sistema, se ubico apenas por encima de los 27.000 megas. De estos números se desprende el ambicioso objetivo de los funcionarios «no irse de una situación lógica, de un consumo promedio de 10.000 megas», afirmó Fernández. Por eso, el Gobierno horas antes anunció a través de la vocera, Gabriela Cerruti, el asueto a todos los empleados públicos para reducir el consumo eléctrico.

Martinez explicó que la decisión busca darle prioridad en el uso de energía a los usuarios residenciales, aunque no está claro en cuánto podrá contribuir a bajar la demanda el asueto de los empleados públicos. «Este es un ejemplo que se da desde el Estado», dijo el Secretario de Energía y pidió un gesto similar de los grandes consumidores que no requieren ciclo continuo, para que reduzcan la demanda durante la horas pico.

Si bien el fundamento central del gobierno para explicar los cortes de luz es el crecimiento de la demanda industrial, la «reactivación económica» según Martinez, la falta de inversiones en las redes de distribución de Edenor y Edesur,que reveló es un hecho que los funcionarios reconocieron. «No se invirtió ni un peso, ni un paquete de caramelos», afirmó Anibal en una más de sus frases marca registrada. No se invirtió ni un peso, ni un paquete de caramelos.

En efecto, desde la Secretaría de Energía confirmaron que el problema es de distribución -una tarea a cargo de Edenor y Edesur-, «porque generación con Vaca Muerta nos sobra para mandarle a Brasil», afirmó a LPO una fuente de ese área. En cuanto al transporte mayorista, Martinez explicó que se está trabajando sobre el tema. «Sumamos 1200 km de linea luego de cuatro años de no sumar nada», señaló.

Las críticas a las distribuidoras generan una situación incómoda hacia adentro del oficialismo, porque fue este gobierno el que concedió al ex ministro menemista José Luis Manzano la concesión de Edenor, protagonista del histórico apagón del martes.

Acaso por eso, desde el kirchnerismo prefieren centrarse en un el pasado reciente y subrayar que las distribuidoras obtuvieron ganancias extraordinarias gracias al tarifazo del macrismo y pese a eso «no hicieron ninguna inversión».

«Fugaron todas las ganancias, eso es una prueba que mayores ganancias no se traducen necesariamente en mas inversiones», afirmó a LPO una fuente del kirchnerismo que agregó: «Esto es lo que hay que discutir antes de darles cualquier aumento». Esta mirada no es compartida por el albertismo, que reconoce que con tarifas muy por debajo de la inflación, las empresas no tienen flujo de fondos para hacer las inversiones y en todo caso será el Estado el que deba asumirlas.

Ante la consulta sobre una posible estatización que agitan sectores kirchneristas, Martinez rescató el trabajo del ENRE que controla Federico Basualdo, con el que mantiene una relación tensa. «Felicito el trabajo del Ente Regulador, que controla y pone multas. Como decía el General Perón, los hombres son buenos pero si se los controla son mejores», esquivó el secretario. Fte. textual La Política Online