viernes 30 de julio de 2021 ūüēí 13:06:51
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EL PRESIDENTE ENFRENTA UNA CUMBRE DEL MERCOSUR SIN EMBARGO LA CONVOCATORIA PONDRÀ DE MANIFIESTO LA DIFERENCIAS QUE SEPARAN AL PAIS DE BRASIL Y URUGUAY

Bolsonaro sólo quiere recibir la Presidencia Pro Tempore del Mercosur con el menor conflicto posible. y una vez a cargo, fijar y ejecutar su propia agenda geopolítica junto a Lacalle Pou y Mario Abdo Benítez, líder paraguayo

A partir de las once de la ma√Īana,¬†Alberto Fern√°ndez se encontrar√° en una encrucijada que puede ponerlo para siempre en la historia de las Relaciones Exteriores de Am√©rica Latina: si replica a Jair Bolsonaro y Luis Lacalle Pou como un estudiante de derecho en una Asamblea Universitaria,¬†el Mercosur iniciar√° una par√°lisis cercana a la agon√≠a institucional.

En cambio,¬†si el Presidente pide disculpas a Bolsonaro¬†por su interpretaci√≥n personal sobre el nacimiento de la sociedad brasile√Īa,¬†y busca un punto de contacto pol√≠tico con Lacalle Pou¬†para encontrar una salida consensuada sobre sus planteos econ√≥micos,¬†el Mercosur sobrevivir√° a la espera de una reforma consensuada y profunda que lo lleve al siglo XXI.

Alberto Fernández y Bolsonaro se odian mutuamente, y esa relación personal jamás cambiará. Pero el jefe de estado de Brasil hoy no tiene previsto hacer un planteo exhaustivo de las coincidencias con Lacalle Pou y las fuertes desavenencias que tiene con la Argentina.

Bolsonaro sólo quiere recibir la Presidencia Pro Tempore del Mercosur con el menor conflicto posible. y una vez a cargo, fijar y ejecutar su propia agenda geopolítica junto a Lacalle Pou y Mario Abdo Benítez, líder paraguayo. Si Alberto Fernández no hace un gesto diplomático con Brasil y busca un consenso relativo con Uruguay, Argentina va rumbo a una inédita soledad multilateral en el Cono Sur.

Alberto Fernández fue derrotado en organismos multilaterales -Naciones Unidas y la Organización de Estados Americanos- cuando se negó a apoyar resoluciones que lideraban Alemania, Francia, Italia, Brasil, Colombia, Canadá y Ecuador para condenar las violaciones de los Derechos Humanos en Venezuela y Nicaragua.

El presidente se mantuvo obstinado en estos dos casos, y Argentina pagó un alto costo en política exterior.

Pero hace pocos d√≠as, cuando nadie lo esperaba, el jefe de Estado hizo un movimiento diplom√°tico para evitar una estrepitosa ca√≠da en la CAF.¬†Acept√≥ que su candidato, Christian Asinelli, no pod√≠a derrotar a Sergio D√≠az Granados, y decidi√≥ ceder la posici√≥n y apoyar la carta que jugaban Colombia, Per√ļ, Ecuador, Brasil, Uruguay y Paraguay.

Alberto Fernández movió con inteligencia: se sumó al consenso regional, trocó una derrota de 11 a 7 en favor de Díaz-Granados, y logró que Asinelli obtuviera 17 votos para ocupar la vicepresidencia de la CAF. Si no hubiera hecho ese gambito, otra vez caía vencido junto a México, Bolivia, Venezuela y Trinidad de Tobago.

Gustavo Beliz fue protagonista en el cambio de paso de Alberto Fernández en la votación de la CAF. Y Daniel Scioli ha trabajado en silencio para evitar que Bolsonaro gatille un nuevo conflicto en el Mercosur. A Beliz le salió bien, con Bolsonaro todo es un albur que se devela en tiempo real.

Si Alberto Fernández usa la variable CAF, tiene muchas chances de coronar una tregua. Francisco Bustillo, es el canciller de Uruguay y muy amigo del Presidente. De hecho, cuando Bustillo viene a Buenos Aires, duerme en la Residencia de Huéspedes de la quinta de Olivos. Y antes de dormir, los dos amigos protagonizan larguísimas sobremesas.

‚ÄúLa posici√≥n del canciller (Francisco Bustillo) y de la ministra de Econom√≠a y Finanzas (Azucena Arbeleche) consisti√≥ en defender la modernizaci√≥n del bloque,¬†a trav√©s de una agenda de negociaciones externas sustantiva, √°gil, din√°mica, flexible y permanente‚ÄĚ, indic√≥ un comunicado emitido por el Ministerio de Relaciones Exteriores del Uruguay, tras una reuni√≥n ministros de Relaciones Exteriores del Mercosur.

Es decir:¬†Lacalle Pou anunci√≥ en t√©rminos diplom√°ticos que iniciar√° negociaciones comerciales con otros pa√≠ses o bloques geopol√≠ticos, pese a que est√° prohibido que los socios del Mercosur act√ļen por separado.

Y la √ļnica manera de evitar que ese planteo final de Uruguay aparezca hoy en la Cumbre,¬†es que Alberto Fern√°ndez acuerde con Bustillo una estrategia diplom√°tica que permita a Lacalle Pou ratificar su decisi√≥n de ‚Äúflexibilizar‚ÄĚ el Mercosur¬†y a continuaci√≥n -por ejemplo- se abra una instancia t√©cnica que quedar√≠a en manos de los cancilleres.

Si Lacalle Pou inicia su discurso en la Cumbre sin un acuerdo con la Argentina, el Mercosur corre peligro de muerte. Alberto Fernández podría replicar la propuesta de su colega uruguayo, y a partir de allí puede haber una escalada diplomática con final impredecible.

El Presidente desea un bloque regional unido y sin¬†free rider.¬†Lacalle ya fij√≥ posici√≥n p√ļblica, Abdo Ben√≠tez siempre mira a Brasil, y Bolsonaro juega al poker en el Palacio del Planalto.

No hay un sólo protagonista del Mercosur que pueda lograr consensos diplomáticos y evitar la implosión interna. Hay desconfianza mutua y muchos intereses políticos bajo riesgo. Es la peor hora del foro regional. Por Romàn Lejtman. Fte. I