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¿SERÁ CIERTO QUE LA DISPARADA DEL DÓLAR “BLUE” NO IMPACTA EN LA ECONOMÍA”

Los expertos coinciden en que al superar los $180, el dólar paralelo alcanzó un nivel exuberante pero ninguno se atreve a pronosticar dónde parará

La trepada del dólar “blue” desató, entre otras cosas, remates online de autos importados con el atractivo de que sus precios están al dólar oficial.

Los expertos coinciden en que al superar los $180, el dólar paralelo alcanzó un nivel exuberante pero ninguno se atreve a pronosticar dónde parará.

Según el economista Ricardo Arriazu, el nivel del “blue” es el de un dólar de pánico que no se explica solamente porque algunas de las principales variables económicas estén desalineadas sino, básicamente, por la falta de confianza en el contexto político de la Argentina actual.

Desde el Gobierno, el ministro de Economía dio un paso contrario al cierre del cepo cambiario que el Banco Central venía aplicando desde hacía meses.

Martín Guzmán redujo exigencias para comprar y vender dólares por medio de títulos y acciones dolarizadas (contado con liquidación), y habilitó a las sociedades del exterior para operar (lo tenían prohibido en el entendimiento de que sólo querían fugar capitales), intentando descomprimir la trepada de los dólares libres.

Pero la primera respuesta fue negativa para el Gobierno. El “contado con liqui” subió 4,1% cerrando a $171,85 y el dólar bolsa terminó en $161 después de trepar 4,9%.

El primer día las medidas de Guzmán habrían contribuido más a las compras que a la venta de divisas. Es difícil pensar en un aumento de oferta importante en un marco de incertidumbre como el actual.
Fue negativa la primera respuesta del mercado a las medidas de Martín Guzmán para frenar la trepada de los dólares lbres.

Fue negativa la primera respuesta del mercado a las medidas de Martín Guzmán para frenar la trepada de los dólares lbres.

En el último mes el dólar “blue” subió 28%, mientras que el “contado con liqui” lo hizo en 16% y el oficial mayorista creció 2,6% corriendo en octubre detrás de la inflación.

La Argentina paradojal contradice las reglas de la economía que sostienen la conveniencia de comprar lo barato y vender lo caro. El dólar sube y la demanda sigue superando a la oferta.

Así la brecha entre el “blue” y el oficial marcó 132% y mantiene encendidas todas las luces de alerta en el tablero de las decisiones económicas.

En el último informe de Eco Go, Marina Dal Poggetto refiriéndose a la distancia entre los distintos tipos de dólar señala: “No hay margen para convivir con una brecha cambiaria en estos niveles mucho tiempo sin consecuencias inflacionarias”.

Y por eso que se entiende la preocupación oficial a pesar de que Martín Guzmán, como varios de sus predecesores en el cargo, haya recurrido al lugar común de sostener que el dólar paralelo es un mercado chico y que no importa a la hora de la fijación de precios ya que el comercio exterior argentino se rige por el dólar oficial.

Guzmán respeta la formalidad pero la economía real ya comenzó a moverse al ritmo de la expectativa de que la devaluación del peso puede ser mayor en algún momento del futuro cercano.

Aumento de la venta de materiales de la construcción, reticencia en la venta de autos y de bienes durables con alto contenido importado y, por tanto, valuado a dólar oficial, o remarcación en productos con componentes importados por la incertidumbre sobre el dólar de reposición, son sólo algunos ejemplos de una economía que empieza a moverse en función de un dólar más alto que el oficial.

La contracara de ese movimiento es un Banco Central que logró reducir sensiblemente la salida de reservas pero quedó herido.

La venta de dólar ahorro (cupo mensual de US$200 por persona) que en agosto había representado US$800 millones, en septiembre fue de US$600 y este mes bajaría a US$200 millones.

Ese goteo se cerró considerablemente pero habría llegado cuando parte del daño de la salida de divisas ya estaba hecho.

En su charla en la universidad UCEMA, Arriazu dijo que según sus cálculos las reservas líquidas del Banco Central son negativas en US$ 500 millones y Dal Poggetto en su informe sostuvo: “Las reservas que quedan no son líquidas, y las líquidas que están usando no son propias, son encajes de los depósitos en dólares”.

El Central tomando prestado encajes de los depósitos en divisas (hay US$15.850 millones) deja entrever que los dólares que los exportadores prometieron liquidar todavía no llegan de manera fluida. O por lo menos así lo están viendo en el Central.

Mientras la atención está puesta en el dólar y los alicientes reales a la inversión siguen ausentes, la mirada de los economistas se mantiene en la cantidad de pesos que deberá emitir el Gobierno para llenar el déficit de las cuentas públicas.

El proyecto de Presupuesto 2021 contempla que $1,2 billones de los $1,7 billones del déficit del Tesoro se cubra con emisión. Muchos pesos para una economía que no tiene vocación para demandarlos y que a la hora de pensar en la protección recurre al dólar.

Aunque sin estridencias, entre el mercado y referentes importantes del oficialismo se generó lo que en matemática se conoce como conjunto vacío respecto de la situación con el dólar.

Mientras Máximo Kirchner, jefe del Frente de Todos en Diputados, acusa que “los mercados quieren seguir gobernando, pero tienen que entender que la economía la maneja el Gobierno”, la escasez de reservas del Banco Central y la brecha cambiaria no le estarían dando la razón.

Precisamente, en el informe de Eco Go se plantea el caso de Venezuela donde el manejo del sector externo está desde hace años rigurosamente en manos del Gobierno.

Concluye con que “el derrape en Venezuela incluye un PBI que acumula una caída de 67% desde 2004 y una dinámica de precios que ya lleva tres años con tasas de inflación bien arriba del 50% mensual (la definición tradicional de hiperinflación) y una expulsión del 10% de la población”.Esperemos que ese no sea el futuro argentino. Por Daniel Fernández Canedo. Clarín. Fte. Identidad Correntina