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CHARLA PERSONAL CON GEOFF EMERICK INGENIERO DE SONIDO DE LOS BEATLES

Publicación: 13/04/2018

“Quiero que mi voz suene como el Dalai Lama cantando desde la cumbre de una montaña”, le pidió John Lennon al ingeniero de sonido Geoff Emerick antes de grabar Tomorrow Never Knows, la última canción del séptimo disco de Los Beatles, Revolver, que cuando fue editado, el 5 de agosto de 1966, dio vuelta las reglas de la […]

“Quiero que mi voz suene como el Dalai Lama cantando desde la cumbre de una montaña”, le pidió John Lennon al ingeniero de sonido Geoff Emerick antes de grabar Tomorrow Never Knows, la última canción del séptimo disco de Los Beatles, Revolver, que cuando fue editado, el 5 de agosto de 1966, dio vuelta las reglas de la música popular.

Fue tal la complejidad experimental de aquel álbum en el estudio que los cuatro de Liverpool, tres semanas después, darían su último concierto oficial sin tocar ningún tema del nuevo disco: ya no era posible reproducir en vivo el nuevo modelo sonoro que estaban lanzando a la historia, mientras preparaban el terreno para lo que venía: Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band.

Geoff Emerick y Paul McCartney.

Geoff Emerick y Paul McCartney.

Y Geoff Emerick, aquel que logró ese sonido que le pidió Lennon; que recibió cuatro premios Grammy por su rol como ingeniero de sonido (dos por discos de Los Beatles, otro por uno solista de Paul McCartney y un cuarto “Technical Grammy Award”); que con apenas 15 años empezó a trabajar como asistente de grabación en los estudios de Abbey Road de EMI y con sólo 19 se transformó, el 6 de abril de 1966, en el ingeniero de sonido oficial de Los Beatles; ese legendario Geoff está sentado ahora, a los 72 años, en Buenos Aires, en un mano a mano con Clarín.

?¿Podríamos decir que sos el sexto Beatle?

?El quinto… [se ríe]. Estoy bromeando… El sexto, ¿por qué no? Realmente el sexto, porque si decimos el quinto, alguien podría objetarlo…

¿El sexto beatle? A los 19 años se convirtió en el ingeniero de sonido de la banda; hoy, a los 72, dice que aún no puede creer que fue parte de esa historia. (Foto: Pedro Lázaro Fernández)

A los 19 se convirtió en ingeniero de sonido de Los Beatles. (Pedro Lázaro Fernández)

Geoff cuenta que hizo “cosas imposibles” en los estudios de Abbey Road para los discos que trabajó con Los Beatles. Y cita como ejemplo la grabación del tema final de Sgt. Pepper’sA Day In the Life: “Lo reprodujimos esa noche. Estaban los Rolling Stones y otra gente. Nadie podía creer lo que estaban escuchando”.

?¿Cuál fue el sonido más extraño que te pidieron?

?Creo que fue el pedido de John sobre el Dalai Lama. Fue en mi primer día como el ingeniero de sonido oficial de la banda. Esa era la única manera en la que John podía expresarse; no tenía un conocimiento técnico.

Emerick vino al país para dar una serie de clases maestra. Lo trajo Martín Kano, su promotor en América del Sur, que adelanta que el año próximo el ingeniero volverá a Abbey Road para ofrecer una masterclass, posiblemente acompañado por Paul McCartney.

Su primera actividad en Buenos Aires fue este lunes 9 en la Biblioteca Nacional y la agenda sigue: martes en la EmBA, miércoles en el Teatro Monteviejo con la banda Nube 9, viernes, sábado y domingo clases (con cupos agotados) en el Estudio El Pie, donde grabarán un tema inédito de Alejandro Lerner.

?¿Paul fue el productor “de facto” de Los Beatles?

?En cierta manera, Paul era un verdadero músico. Cuando trabajábamos en los temas, John aceptaba el 95% mientras que Paul sólo se conformaba con un 110%. Siempre fue un perfeccionista y tenía un conocimiento de estructuras clásicas. Por ejemplo, se sentaba en el piano con George Martin para trabajar en las armonías y siempre buscaba llegar más allá. Para mi, Paul era quien llevaba adelante a la banda musicalmente. Sí, es mi favorito. Yo podía leer su mente y él leía la mía.

?¿John era más conceptual?

?Algo así. John era más agresivo. Agarraba la guitarra y le daba duro, no era muy refinado. Pero, por ejemplo, cuando cantaba siempre me pregunté cómo conseguía sacar tanta emoción, que contrastaba con su dureza, y creo que era porque en esos momentos solía evocar su infancia, que no había sido feliz… Paul era el más romántico del grupo.

En 2011 salió en español el libro El sonido de Los Beatles(Editorial Indicios), en el que Emerick evoca aquellos días mágicos y misteriosos que empezaron en 1962. El nombre original del libro es Here, There and Anywhere, en referencia a la canción de McCartney.

El libro "El sonido de los Beatles"

El libro editado en 2011.

?¿Cuáles son tus temas favoritos de Los Beatles?

?A Day in the Life y Tomorrow Never Knows. Sí, son dos temas de John. Mi elección no tiene tanto que ver con las canciones, sino con el resultado tras el proceso de ingeniería en la creación de los sonidos.

?¿En Sgt. Pepper’s… buscaron la perfección?

?Sí, absolutamente. Revolver fue un paso agigantado con todos los cambios en técnicas de grabación. Ya no pudieron reproducir en vivo los sonidos que habíamos conseguido en el estudio. Entonces, cuando empezamos con la grabación de Sgt. Pepper’s, John pidió que replicáramos aquellas técnicas y sonidos porque ya no saldrían de gira. Entonces todos me miraron a mí y yo pensaba: “¿Qué puedo hacer con los equipos (básicos) que tenemos acá?”

?También comentás que, musicalmente, fue George Harrison el que más evolucionó…

?En el libro yo hablé de la lucha de George por ponerse al nivel de Paul y John. De ahí su búsqueda en la música oriental, para diferenciarse. Por ejemplo, en Taxman no podía hacer el solo y se estaba frustrando y lo terminó haciendo Paul. Pero al final se convirtió en un gran compositor y guitarrista, y yo vi esa trayectoria.

?¿Y qué te parece Ringo Starr como baterista?

?Ringo lo daba todo cada día. A veces después de cuatro horas algo no funcionaba y Ringo seguía tocando con todo en su cabina de grabación, que estaba llena de astillas de los palos. A veces, a las 3 o 4 de la madrugada, se levantaba, se ponía el sobretodo porque estaba rendido y ese era el fin de la sesión. Con respecto a su estilo, hay algo peculiar porque él estuvo bastante enfermo de chico y esa fragilidad se transmitía a lo mejor en un microsegundo de delay. Es un sonido suyo, muy particular. Un tipo brillante.

Geoff Emerick y Ringo Star (Instagram Geoff Emerick)

Emerick y Ringo. (Instagram Geoff Emerick)

Cuando Los Beatles terminaron Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band, a fines de abril de 1967, habían pasado cuatro meses y medio y más de 700 horas de grabación, algo inédito para la época. Y mucho más si era comparado con el tiempo de grabación de su primer disco, Please Please Me, del 11 de febrero de 1963, cuya una sesión duró poco más de nueve horas.

?¿Te dabas cuenta en esos momentos que estaban haciendo historia?

?No, no realmente. Y todavía no puedo creer que me pasara cuando tenía 19 años. Cuando terminamos Sgt. Pepper’s teníamos claro que era especial, pero no sabíamos en qué se iba a convertir.

?¿Qué opinás del sobrenombre que te han puesto, “Golden Ears” (oídos de oro)?

?Es un gran cumplido, ¿no? Aunque un poco presuntuoso.

Lleno de anécdotas y recuerdo, lejos de asumir una postura de pieza de museo, Geoff Emerick sigue produciendo y dando charlas.

“Terminamos un disco con Billy Bob Thornton, que además de ser un gran actor es un muy buen letrista. El disco es un poco poppyy beatlesco”, dice.

?Ganaste un Grammy por Sgt. Pepper’s, otro por Abbey Road, un tercero por Band on the Run. ¿Te queda algo por lograr?

?[Se toma un rato y sonríe.] Sí: un Oscar. FTE.TEXTUAL CLARIN

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