La reforma judicial, implica 120 iniciativas sobre 7 grandes temas de la justicia que deben reformarse:

‚ÄstConsejo de la Magistratura¬†(buscando despolitizarlo, de modo que los representantes del Senado y Diputados sean profesionales, no pol√≠ticos)

‚Äď Ministerio P√ļblico Fiscal¬†(apuntando a establecer un proceso de remoci√≥n normal, con mayor√≠a simple)

‚ÄstLucha contra la corrupci√≥n¬†(incorporando el¬†complaince¬†empresario, es decir, la introducci√≥n en las empresas de reglas expl√≠citas que eviten los acuerdos fuera de la ley con funcionarios estatales)

‚ÄstC√≥digos de procedimientos penales, civil y comercial¬†(promoviendo que la Justicia sea m√°s eficiente y transparente cada vez)

‚ÄstDerechos humanos¬†(dando una visi√≥n ampliada de la agenda, como ya adelant√≥ el secretario Claudio Avruj en la reuni√≥n de la CIDH realizada en Montevideo)

‚ÄstAcceso a la Justicia¬†(ampliando las facilidades para las poblaciones m√°s vulnerables, encontrando v√≠as de soluci√≥n m√°s r√°pidas para los que no pueden esperar a√Īos y d√©cadas hasta que se haga justicia)

‚ÄstMayor celeridad en los juicios, incorporaci√≥n de nuevas tecnolog√≠as, cambio generacional.

En l√≠neas generales, se avanzar√≠a hacia una sistema judicial que progresivamente se acerque al brasile√Īo, de tipo acusatorio, con fiscales que tengan la posibilidad de encarar la etapa de instrucci√≥n tambi√©n, lo que hasta ahora no sucede. Obviamente,¬†se arrancar√≠a con el √°rea penal. Ya est√° comprometida, para el mes de marzo, la presencia de¬†Deltan Dallagnol, el poderoso jefe de los fiscales brasile√Īos, de apenas 37 a√Īos. El procurador empez√≥ a investigar la Operaci√≥n Lava Jato a los 33 a√Īos, la mayor causa por corrupci√≥n de todos los tiempos, y la que quebr√≥ todos los r√©cords en recuperaci√≥n de lo robado.

Deltan Dallagnol vendr√° a la Argentina en marzo (AFP)

Deltan Dallagnol vendr√° a la Argentina en marzo (AFP)

En el Ministerio de Justicia aseguran que la base de lo que el Presidente presentar√° ma√Īana es el programa Justicia 2020, que tiene una plataforma on line en internet, donde m√°s de 50.000 ciudadanos hicieron aportes, sin importar si son profesionales del derecho o no. Tambi√©n cuentan que Garavano viene preparando este paquete de reformas desde sus tiempos de director del Foro de Estudios sobre la Administraci√≥n de la Justicia (FORES), es decir, hablan de cuatro a√Īos de trabajo previo de profesionales de las m√°s diversas ramas del derechos.

Por otro lado, cuentan que -ya en el Ministerio- se designó un grupo de 16 abogados  que desarrollaron los proyectos más importantes, desde Ricardo Gil Lavedra, hasta Alberto García Lema, pasando por Guillermo Lipera, Alejandro Fargosi, Alejandro Carrió, Hugo Wortman Jofre, Daniel Sabsay, Pablo Lanusse, Santiago Fontán Balestra, Diego Bunge, Daniel Roggero, A. Brucard, Enrique del Carril, Máximo Fonrouge, Torcuato Sozio y Enrique Bencich.

¬ŅA d√≥nde apunta este amplio paquete de reformas judiciales?¬†“A iniciar un ciclo virtuoso en la Justicia, un tsunami que provoque un verdadero cambio cultural, que derrame la m√≠stica perdida en todos los actores del proceso judicial y provoque que las nuevas generaciones recuperen su pasi√≥n por la verdad y lo justo”, explic√≥ Teodoro Kreckler, coordinador del comit√© social que impuls√≥ el programa Justicia 2020 y representante de treinta organizaciones de la sociedad civil en este proceso.

Para este abogado que trabaja junto a Garavano desde los tiempos del¬†Di√°logo Argentino (2002), cuando se realizaron unos retiros fuera de la Ciudad entre actores fundamentales de la Justicia argentina, coordinados por el canadiense y facilitador de los procesos sudafricanos de reconciliaci√≥n post-apartheid Adam Kahane, hay que mirar lo que est√° haciendo la joven generaci√≥n de jueces y fiscales en Brasil, unos verdaderos cruzados de alt√≠sima credibilidad en la opini√≥n p√ļblica, para alcanzar un salto de calidad en la Justicia argentina.

Por cierto, no se trata de algo sencillo. En su libro¬†Poder y amor: teor√≠a y pr√°ctica para el cambio social, Kahane demuestra que es posible que ambos factores -poder y amor- trabajen juntos en funci√≥n de un mismo objetivo de crecimiento e igualdad, lo que a primera vista parece imposible. La √ļnica condici√≥n es que todos est√©n sentados a la misma mesa y haya unas pocas coincidencias b√°sicas.

Parte de paquete judicial ya fue aprobado durante los √ļltimos dos a√Īos (ley de acceso a la justicia, de √©tica p√ļblica, del arrepentido -que ahora tendr√° modificaciones), pero a partir de ma√Īana se espera poder avanzar m√°s r√°pido y en forma integral. Lo mismo sucede con todas las √°reas. En temas laborales, ya se adelantaron acuerdos en algunos gremios. Lo mismo que en lo electoral, con un proyecto que tiene media sanci√≥n en Diputados. O en materia de responsabilidad fiscal, donde el proyecto del Ejecutivo cuenta con el aval de 23 provincias argentinas.¬†Nada ser√° novedad absoluta.

En mayo de este a√Īo, cuando¬†Ram√≥n Tamames expuso junto a Pinedo, Pichetto y Sanz, en el Sal√≥n Azul del Senado, la experiencia de los Pactos de la Moncloa(Acuerdo sobre el programa de saneamiento y reforma de la econom√≠a y Acuerdo sobre el programa de actuaci√≥n jur√≠dica y pol√≠tica) cont√≥ que en 1977, cuando se reunieron para iniciar la nueva etapa democr√°tica despu√©s de 40 a√Īos de dictadura franquista,¬†todos se presentaron, menos el representante de la ETA, una organizaci√≥n que a√Īos despu√©s se apart√≥ de la democracia y tom√≥ la v√≠a violenta.

¬†La primer reuni√≥n fue un s√°bado, donde se explic√≥ que el responsable econ√≥mico desarroll√≥ su visi√≥n del v√≠nculo entre el presupuesto y la seguridad social, la presi√≥n fiscal y la generaci√≥n del PBI, plante√≥ un techo del gasto y explicit√≥ una pol√≠tica monetaria y un programa gradual de reducci√≥n de la inflaci√≥n. El l√≠der sindical¬†Marcelino Camacho, calificado como un h√©roe de nuestro tiempo por la revista¬†Time¬†despu√©s 14 a√Īos en la c√°rcel, moder√≥ las aspiraciones salariales y acept√≥ la salida del sistema laboral r√≠gido del franquismo, para ¬†ir a un sistema de menor rigidez en los sistemas laborales en la contrataci√≥n laboral.

“¬ŅQu√© inter√©s puede tener esto para otros pa√≠ses?”, se pregunt√≥ Tamames esa tarde en el Sal√≥n Azul del Senado.¬†“No es tan frecuente que todo un arco parlamentario se sit√ļe en un mismo ¬†posicionamiento, no es tan frecuente decir que hay patriotismo, un esp√≠ritu de fraternidad, que hay un compromiso hist√≥rico, que hay un proyecto para modernizar un pa√≠s, que todav√≠a tiene regulaciones provenientes de dictaduras o gobiernos autoritarios”, dijo.

Tamames calific√≥ a los Pactos de la Moncloa como una “operaci√≥n pol√≠tica poco frecuente”, admirable en muchos aspectos, criticable por otros, donde se alcanz√≥ la¬†sinergia de toda la acci√≥n pol√≠tica para impulsar a un pa√≠s en la b√ļsqueda del bienestar y el progreso real de un pueblo, que antepuso los intereses del conjunto por encima de los partidarios.

Hoy Espa√Īa se encuentra viviendo un proceso que pone en tela de juicio (por lo menos en Catalunya) esos acuerdos fundacionales, firmados hace 40 a√Īos. A√ļn as√≠, son indiscutibles los logros alcanzados entre la Espa√Īa de Franco y la actual.¬†Ojal√° algo de ese sentido de compromiso hist√≥rico y patri√≥tico inunde ma√Īana el CCK.

La primer reuni√≥n fue un s√°bado, donde se explic√≥ que el responsable econ√≥mico desarroll√≥ su visi√≥n del v√≠nculo entre el presupuesto y la seguridad social, la presi√≥n fiscal y la generaci√≥n del PBI, plante√≥ un techo del gasto y explicit√≥ una pol√≠tica monetaria y un programa gradual de reducci√≥n de la inflaci√≥n. El l√≠der sindical¬†Marcelino Camacho, calificado como un h√©roe de nuestro tiempo por la revista¬†Time¬†despu√©s 14 a√Īos en la c√°rcel, moder√≥ las aspiraciones salariales y acept√≥ la salida del sistema laboral r√≠gido del franquismo, para ¬†ir a un sistema de menor rigidez en los sistemas laborales en la contrataci√≥n laboral.

“¬ŅQu√© inter√©s puede tener esto para otros pa√≠ses?”, se pregunt√≥ Tamames esa tarde en el Sal√≥n Azul del Senado.¬†“No es tan frecuente que todo un arco parlamentario se sit√ļe en un mismo ¬†posicionamiento, no es tan frecuente decir que hay patriotismo, un esp√≠ritu de fraternidad, que hay un compromiso hist√≥rico, que hay un proyecto para modernizar un pa√≠s, que todav√≠a tiene regulaciones provenientes de dictaduras o gobiernos autoritarios”, dijo.

Tamames calific√≥ a los Pactos de la Moncloa como una “operaci√≥n pol√≠tica poco frecuente”, admirable en muchos aspectos, criticable por otros, donde se alcanz√≥ la¬†sinergia de toda la acci√≥n pol√≠tica para impulsar a un pa√≠s en la b√ļsqueda del bienestar y el progreso real de un pueblo, que antepuso los intereses del conjunto por encima de los partidarios.

Hoy Espa√Īa se encuentra viviendo un proceso que pone en tela de juicio (por lo menos en Catalunya) esos acuerdos fundacionales, firmados hace 40 a√Īos. A√ļn as√≠, son indiscutibles los logros alcanzados entre la Espa√Īa de Franco y la actual.¬†Ojal√° algo de ese sentido de compromiso hist√≥rico y patri√≥tico inunde ma√Īana el CCK.¬† FteInfobae exclusivo