12 de agosto de 2022

El color, un problema en Hollywood

En 88 ceremonias, en cuatro categorías por ceremonia, apenas 14 actores negros han ganado una estatuilla. Aquí, una historia forzosamente breve de los galardonados

¿Cómo es posible que por segundo año seguido todos los actores nominados sean blancos?, se quejaba el director Spike Lee tras conocerse el listado de candidatos a los Premios Óscar que, en su 88 edición, se entregarán el próximo 28 de febrero en el Teatro Dolby de Hollywood en Los Ángeles. “¿40 actores blancos en dos años y nada de ‘sabor’? ¿No podemos hacer nada?”, reiteraba Lee, uno de los más críticos con la falta de actores negros nominados a los premios más populares del cine.

Precisamente, los Óscar han sido un coto cerrado para los directores afroamericanos. En este sentido, las quejas de Lee y otros famosos son comprensibles si tenemos en cuenta los pocos premios que han caído en manos negras en los apartados principales como director, actores protagonistas y de reparto. En total, catorce artistas negros han levantado la famosa estatuilla (sobre 88 competencias en cuatro categorías), con la particularidad de que Denzel Washington lo ha hecho en dos ocasiones. Los nominados han sido muchos más, pero es el momento de recordar a aquellos que han alcanzado la dorada estatuilla del tío Óscar.

La primera fue Hattie McDaniel, que en 1940 se alzó con el Óscar a la mejor actriz de reparto por su entrañable papel de “Mammy”, la criada de Scarlett O´Hara (Vivien Leigh), en “Lo que el viento se llevó” (“Gone with the wind”), una interpretación histórica con escenas inolvidables. Quién no recuerda a la fiel sirvienta apretando el corsé de su señora y su famosa frase de “sí, señorita Escarlata”.

McDaniel (1895-1952) abrió el camino para muchos actores negros que fueron entrando, a cuentagotas, en la dinámica de Hollywood. La estatuilla que recibió McDaniel tuvo una curiosa historia, porque la actriz reflejó en su testamento que el Óscar pasara a manos de la Universidad de Howard, en Washington DC, pero tras su muerte se perdió.

Las gestiones de los rectores de este centro por conseguir una nueva estatuilla tuvieron la negativa de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas, que alegaron que “un Óscar no es reemplazable”.

Tuvieron que pasar 24 años para que Sidney Poitier (1927) hiciera historia al ser el primer actor negro en recibir el Óscar a la mejor interpretación. Fue por su trabajo en “Los lirios del valle” (“Lilies of the field”), en 1964, aunque ya en 1959 estuvo nominado por “Furtivos” (“The defiant ones”).

Louis Gossett Jr. (1936) recibió el Óscar al mejor actor de reparto en 1983 por su interpretación del duro sargento Emil Foley en “Oficial y caballero” (An Officer and a Gentleman”). Un premio muy celebrado por la comunidad de color, que había tenido que soportar el vacío de dos décadas para ver a uno de los suyos entre los mejores de Hollywood.

DENZEL Y EL DOBLETE

Y entonces llegó Denzel Washington: fue el encargado de entregar el Óscar honorífico a Sidney Poitier en 2002, a quien definió como “el primer afroamericano que llegó a ser un intérprete de alto nivel y que cambió los estereotipos. Es un modelo para mí y para todos los actores de color”. Un modelo que tuvo continuidad en la misma ceremonia, cuando el propio Washington ganó, minutos después de su discurso, la estatuilla al mejor actor por su trabajo en “Training Day”, recogiendo el testigo de Poitier. Para entonces, Denzel Washington, el actor negro con más estatuillas hasta ahora, ya tenía en sus manos el Óscar al mejor actor de reparto por “Tiempos de gloria” (“Glory”), en 1989.

Dos años más tarde, Whoopi Goldberg levantaba su estatuilla por su papel de la “medium” Oda Mae Brown en la película “Ghost”: se convertía en la segunda afroamericana en tener entre sus manos la dorada estatuilla. Recordada es también la interpretación de Cuba Gooding Jr. en la película “Jerry Maguire”, en su papel de un deportista más interesado por el dinero que en el propio deporte y por el que el actor afroamericano, nacido en el Bronx de Nueva York, que ganó el Óscar al mejor actor de reparto, en 1997.

Gooding Jr. (1968) recordó a Hattie McDaniel al recoger su Óscar, “sólo espero que más gente como nosotros lo viva algún día”, un premio que acalló las protestas del reverendo Jesse Jackson, quien ya entonces se quejaba de escasez de candidatos de raza negra.

BREVE CAMBIO

A partir del 2000, crecieron los galardones para los actores negros, que también consiguieron mejores roles en pantalla. Halle Berry se convirtió en 2002 en la única mujer negra que ha recogido un Óscar en la categoría de actriz principal. Fue en 2002, en una ceremonia en la que también fueron reconocidos Poitier y Washington (mejor actor). Le siguieron Jamie Foxx (2005, “Ray”), Morgan Freeman (2005, “Million Dollar Baby”; recogió su premio advirtiendo que “a estas alturas, no va a cambiar en nada mi carrera”), Forest Whitaker (2007, “El último rey de Escocia”); Jennifer Kate Hudson (2007, “Dreamgirls”); Mo’nique (2010, “Precious”); Octavia Spencer (2011, “Historias cruzadas”) y, finalmente, Lupita Nyong’o (2014, “Doce años de esclavitud”).

La actriz no sólo fue la última en ganar: la ceremonia del 2014 fue la última en tener nominados negros en las categorías actorales. Motivo por el cual varios intérpretes de peso como Will Smith y Jada Pinkett han decidido boicotear la entrega de los premios de la Academia, el domingo que viene.Fte.eldía