18 de agosto de 2022

EL MINISTERIO DE SEGURIDAD SERÁ A PARTIR DE AHORA EL ENCARGADO DE MANEJAR LOS PRECURSORES PÚBLICOS

La decisión fue anunciada este lunes a través de del Decreto 342 publicado en el Boletín Oficial con las firmas del presidente Mauricio Macri y sus Ministros

Ocho años después del escándalo por el tráfico de efedrina, la Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico (Sedronar) perdió la potestad de controlar los precursores químicos en todo el país.

Ese rol caerá ahora en manos de la de la subsecretaría de Lucha contra el Narcotráfico que depende del Ministerio de Seguridad de la Nación, hoy comandado por Patricia Bullrich. Desde el cambio de gobierno, la oficina está a cargo de Martín Verrier, ex consultor en Seguridad Pública y coordinador de los equipos sobre el tema de María Eugenia Vidal.

La decisión fue anunciada este lunes a través de del Decreto 342 publicado en el Boletín Oficial con las firmas del presidente Mauricio Macri; el jefe de Gabinete, Marcos Peña, y la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich.

Entre 2004 y 2008, casi 41 toneladas de efedrina ingresaron al país bajo la mirada del entonces titular de la Sedronar, José Ramón Granero. Según investiga la Justicia, la sustancia fueutilizada para producir metanfetamina, una droga de alta demanda en los países del primer mundo, y luego traficarla al exterior.

Las ramificaciones de la investigación se extienden a funcionarios de tercera línea de Casa Rosada e involucra tanto al Triple Crimen de General Rodríguez –un ajuste de cuentas entre bandas rivales-, como a la fuga de Víctor Schillaci y los hermanos Cristian y Martín Lanatta y al aún prófugo Ibar Pérez Corradi, quien es señalado como líder de una de las organizaciones dedicadas a la operación.

A principios de 2014, poco después de haber asumido al frente de la Sedronar, el cura Juan Carlos Molina denunció una serie de graves irregularidades en la secretaría, que incluían funcionarios designados de forma anómala, contrataciones irregulares y facturas por almuerzos de hasta 90.000 pesos. Poco más de un año después, presentó su renuncia por «cuestiones personales». Los seis meses restantes, su puesto lo ocupó Gabriel Lerner, un abogado cercano a Alicia Kirchner. Fte. Textual Infobae