18 de mayo de 2022

ESPECTACULOS: Volvió Tinelli con Show Match

tinelli1«No quiero que me hagan como De la Rúa, que un día vino y me dijo ‘por tu culpa me echaron’. Él, que fue uno de los mejores presidentes en la historia, de los más capaces…» No hace falta verlo ni escucharlo para saber que Marcelo Tinelli , al decir esta frase, en pleno debut de su nueva temporada frente a ShowMatch tras un año alejado de la televisión , estaba siendo deliberadamente irónico. Se sabe, la ironía es un recurso que el popularísimo conductor maneja a la perfección para hacer reír. Pero que la use como un arma directamente dirigida a un oponente con nombre y apellido, eso es una novedad más que elocuente sobre el Marcelo Tinelli que regresa a la pantalla chica. En su historia frente a las cámaras pocas veces se expresó con tanta claridad sobre política, aunque algo nos había anticipado desde su perfil tuitero , más filoso que en persona«No voy a hablar de política este año», dijo con sorna, y fue el preludio para un monólogo de casi quince minutos en los que marcó su pensamiento con tinta indeleble. Nadie olvidará este descargo público luego de haber visto truncadas sus negociaciones con el Gobierno para hacerse cargo de la producción de Fútbol para todos, una empresa que evidentemente ansiaba llevar adelante. «Un día, Coqui Capitanich no me llamó más. Me quedé con la carpetita afuera», contó.

El gran regreso de Tinelli a la televisión, el programa del que se venía hablando desde que se supo que tenía pista de aterrizaje para abril del 2014, hace ya más de seis meses, tuvo como eje dejar bien en claro que si quiere, Marcelo opina y no tiene pelos en la lengua. No le gustó quedarse si pantalla y se lo hizo saber a Adrián Suar (gerente de programación de El Trece) tras un bien preparado contrapunto en vivo, que se estiró rating mediante mucho más de lo necesario. Es amigo de Sergio Massa y no ahora, no duda en decirlo: le dedicó el programa con motivo de su cumpleaños.Nunca antes había hablado sobre la salida de De la Rúa, ni se había defendido de aquellos que lo señalaron como culpable del desprestigio del presidente que tuvo que abandonar la Casa Rosada en helicóptero aquel dramático 20 de diciembre del 2001. Nunca habló directamente a favor o en contra de un líder político, ni se hizo cargo del favor o el disfavor hacia algunos de los imitados en las sucesivas ediciones de «Gran Cuñado», el segmento de humor político que tendrá su secuela ahora como «Gran Bailando». Tan medido era en sus comentarios vinculados a la política – algo llamativo, siendo semejante líder de opinión pública-, que causó revuelo cuando pidió a la Presidenta medidas contra la inseguridad , y ese pedido, al que se sumaron muchos nombres famosos, le provocó un cruce bastante comentado con Cristina Kirchner y las consecuentes discusiones con oficialistas (Luis D’Elía, entre ellos) . Por lo demás, se mostró siempre cercano a todos: posó con Carlos Menem, llevó a De la Rúa a su programa, habló por teléfono con Néstor Kirchner e invitó a todos los imitados por «Gran Cuñado» a reivindicarse en vivo.

Esta noche, la de su gran regreso, no sólo habló de ese tema urticante que venía esquivando con maestría desde hace más de veinte años. Lo que dijo fue tan contundente que opacó toda la parafernalia que se venía cocinando a fuego lento desde meses atrás, la dichosa apertura megaproducida, que buscó reunir lo mejor: llevaron a bailarines y actores a protagonizar exquisitos cuadros en los paisajes más impactantes de la Argentina (el Glaciar Perito Moreno, el Parque Nacional Talampaya, el Valle de la Luna…), la presencia de las mejores voces del país (cantaron Valeria Lynch, Lucía Galán, Marcela Morelo y Sandra Mihanovich), cuadros de dos musicales de los más exitosos de calle Corrientes (Casi normales y Priscilla, la reina del desierto), Fuerza Bruta, acrobacias, 350 bailarines en escena – sí, esa multitud, en el piso de Ideas del Sur-, una pantalla de led 360 grados… y más. El corto inspirado en ¿Qué pasó ayer? , con las desopilantes actuaciones de las estrellas del canal –sin dudas las más destacadas, Dady Brieva, Pablo Codevilla y Benjamín Vicuña- , con las apariciones estelares de la mujer de Marcelo, Guillermina Valdes, y las voces del éxito del grupo Clarín, los periodistas Jorge Lanata y Marcelo Longobardi.

Lo que quedó zumbando en los televidentes fue, sin embargo, la imagen de Marcelo Tinelli amenazando a su productor, Federico Hoppe, advirtiéndole que no lo metiera en problemas: «No voy a hablar de política», le dijo, como si Hoppe fuera el ideólogo de ese plan macabro que consiste en opinar, solapadamente, tras la máscara del humor, sobre aquello que ocupa gran parte de las conversaciones de los argentinos: el rumbo político del país, a un año de las elecciones presidenciales.