HERMETISMO Y SILLA VACÍA EN LA ROSADA: MILEI MINIMIZÓ EL TRIUNFO DE LULA ANTE EL GABINETE Y BULLRICH PEGA EL FALTAZO TRAS LOS CRUCES INTERNOS
En la primera reunión ministerial tras la definición electoral en Brasil, el Presidente les ratificó a sus colaboradores que el rumbo ideológico y económico no se modificará. La ausencia de la jefa del bloque libertario en el Senado profundiza las fricciones discursivas y la disputa por la conducción del espacio.
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La Casa Rosada fue escenario de una jornada atravesada por la tensión política y el hermetismo oficial.
En el primer cónclave del Gabinete nacional tras la reelección de Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil, Javier Milei busco bajarle el precio al impacto regional del resultado y dejó una bajada de línea tajante hacia la tropa propia: «No nos vamos a correr ni un milímetro de la agenda», repitió el Presidente ante sus ministros, desestimando las turbulencias financieras y el aislamiento diplomático al que queda expuesto el país.
Sin embargo, el dato político de la jornada no estuvo solo dentro del Salón de los Científicos, sino en la silla vacía de Patricia Bullrich.
Aunque desde los pasillos oficiales se intentó justificar la inasistencia por motivos de agenda personal, el faltazo de la senadora y jefa del bloque oficialista funcionó como un contundente mensaje político dirigido directamente al corazón del Poder Ejecutivo.
La distancia tomada por Bullrich se produce a menos de 24 horas de haberle marcado un límite público inédito al propio Milei.
La legisladora cuestionó con dureza las expresiones agresivas del mandatario contra el periodismo durante la cena de la Fundación Faro —advirtiendo que «defender la libertad también es respetar a quienes nos cuestionan»— y reclamó públicamente la aplicación de «correctivos» para que las medidas económicas tengan un reflejo real en los hogares.
La combinación entre la ceguera ideológica frente al nuevo tablero sudamericano y la creciente fractura dentro de la cúpula libertaria exponen a un Gobierno que, lejos de registrar la gravedad de la crisis y el malestar de la sociedad, se atrinchera en la intransigencia mientras cruje su propia coalición política.
