miércoles 23 de septiembre de 2026 13:53:32

DESACREDITACIÓN GENERALIZADA: NINGÚN LÍDER POLÍTICO LOGRA SALDO POSITIVO EN LA ÚLTIMA ENCUESTA NACIONAL

El reciente informe de la Universidad de San Andrés reveló un escenario de rechazo transversal hacia la dirigencia partidaria en todo el país. Tras evaluar a 26 referentes del oficialismo y la oposición, el relevamiento confirmó que la totalidad de las figuras analizadas presenta un saldo neto negativo en la apreciación ciudadana.

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Un exhaustivo relevamiento de opinión pública conducido por la Universidad de San Andrés (UdeSA) trazó un panorama sombrío sobre el nivel de representatividad y valoración de la clase política argentina. El estudio, que midió la imagen de 26 de los principales dirigentes de las distintas fuerzas ideológicas, arrojó un resultado concluyente: absolutamente ningún referente logró obtener un balance favorable entre las opiniones positivas y negativas, dejando al conjunto de la oferta partidaria con diferenciales en terreno rojo.

A pesar de la caída generalizada en la consideración de la sociedad, la investigación ubicó en la cima del ranking de mejor posicionamiento relativo a la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, seguida muy de cerca por la vicepresidenta Victoria Villarruel y el presidente Javier Milei. No obstante, aun en los puestos más altos de la tabla, las opiniones desfavorables superaron a los respaldos explícitos, reflejando que la erosión del poder adquisitivo y el contexto socioeconómico continúan condicionando el margen de apoyo al espacio oficialista.

En el extremo opuesto y en la franja media del escalafón se situaron los principales referentes de la oposición tradicional y el peronismo/kirchnerismo, como Axel Kicillof, Cristina Fernández de Kirchner y Sergio Massa, quienes registran niveles de imagen negativa significativamente elevados. Las conclusiones del trabajo académico subrayan un fenómeno de desencanto estructural de la ciudadanía frente a las instituciones tradicionales, marcando un clima social signado por la apatía y el descontento respecto al desempeño de la representación política en todos los niveles del Estado.