JAVIER MILEI EVALÚA INSTRUCTIVOS AL BANCO CENTRAL ANTE LA EVOLUCIÓN DE LA MOROSIDAD EN EL SISTEMA FINANCIERO
El Presidente encabezará una reunión de Gabinete centrada en el monitoreo del endeudamiento de las familias y la regulación de costos financieros. La iniciativa contempla revisar el Costo Financiero Total para transparentar recargos en créditos personales y no bancarios.
Periodismo con precisión política y económica. Apoyá nuestra labor. Alias: MULTIMEDIOS.PRISMA
El presidente Javier Milei analiza impartir instrucciones específicas al Banco Central de la República Argentina (BCRA) con el objeto de intervenir sobre la estructura de recargos aplicados en el mercado de crédito, en el marco del seguimiento oficial sobre los niveles de mora que registran las familias y empresas. La medida será evaluada durante una reunión de Gabinete en la Casa Rosada, de la que participará la senadora Patricia Bullrich para exponer iniciativas orientadas a la regulación de los Costos Financieros Totales (CFT).
La preocupación del Poder Ejecutivo se centra en las tasas efectivas y los gastos adicionales cobrados en préstamos personales, prendas y financiamiento fuera del circuito bancario tradicional. Al respecto, el mandatario nacional ha manifestado públicamente cuestionamientos hacia el valor final que asumen las operaciones de crédito al sostener que «cuando uno mira la letra chiquitita del Costo Financiero Total, se da cuenta del robo que se está haciendo; ese robo no se puede permitir». De acuerdo con los informes que maneja el Gobierno, aunque la mora bancaria general se ubica cercana al 12,8%, las entidades no bancarias y financieras registran porcentajes considerablemente superiores de irregularidad en los pagos.
En el plano legislativo y regulatorio, la estrategia oficial busca anticiparse a las iniciativas presentadas por bloques opositores en el Congreso sobre el endeudamiento familiar. A través de la intervención del BCRA y de proyectos impulsados en el Senado, la administración nacional apunta a transparentar la composición de las comisiones y tasas para incentivar renegociaciones de deuda a plazos extendidos y contener la presión sobre los ingresos de los deudores sin apelar a salvatajes estatales directos.