CRECE LA TENSIÓN INTERNA: VILLARRUEL LE RESPONDIÓ A QUIRNO Y RATIFICÓ SU PERMANENCIA EN EL CARGO
La vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel, respondió públicamente a los cuestionamientos formulados por el canciller Pablo Quirno, quien le había sugerido «dar un paso al costado» si no acompañaba el rumbo de la gestión oficial. La titular del Senado rechazó de plano las acusaciones de desestabilización, defendió su apego a las instituciones republicanas y aclaró los alcances de sus recientes declaraciones sobre el estado del presidente Javier Milei.
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El conflicto político en la cúspide del Poder Ejecutivo sumó un nuevo capítulo tras las definiciones formuladas por Victoria Villarruel al término de un acto oficial en la Catedral Metropolitana.
La vicepresidenta cruzó de manera directa al ministro de Relaciones Exteriores, Pablo Quirno, quien se había sumado a los pedidos de dimisión emanados desde la Jefatura de Gabinete tras las discrepancias surgidas en el trámite parlamentario de la ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada y la eliminación del capítulo de venta de tierras a extranjeros.
Al ser consultada sobre las acusaciones del canciller, Villarruel calificó la postura del funcionario como un «exceso» y sostuvo que las discrepancias internas deben abordarse en privado y no «para escandalizar a la población». En ese sentido, la titular de la Cámara Alta desestimó de manera tajante cualquier intención de desestabilizar al Gobierno nacional, ratificando que mantendrá su responsabilidad institucional al frente del Senado en estricto cumplimiento de los mandatos constitucionales.
Paralelamente, la titular del Poder Legislativo volvió sobre la polémica generada días atrás a partir de sus publicaciones en redes sociales, donde había manifestado «genuina preocupación por el estado» del Presidente frente a la réplica de acusaciones contra dirigentes del propio espacio. Al ser requerida sobre si sus dichos sugerían algún tipo de afección en la salud mental del jefe de Estado, Villarruel fue categórica al negar esa interpretación, enmarcando sus observaciones en una crítica estrictamente política hacia el ecosistema digital del oficialismo y los cruces mediáticos dentro de La Libertad Avanza.