miércoles 15 de julio de 2026 10:41:01

POLÌTICA Y ECONOMÍA: SOBERANÍA ENÉRGICA Y PROMESAS DE INVERSIÓN: NACIÓN LICITA NUEVAS ÁREAS OFFSHORE FRENTE A LA COSTA BONARENSE

A través de un decreto oficial, el Poder Ejecutivo nacional convocó a un concurso público internacional para la exploración petrolera en un nuevo bloque de aguas profundas frente a la costa de Mar del Plata.

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La firma del Decreto 590/2026 en el Boletín Oficial de la Nación marca un nuevo hito fáctico en el desarrollo de la Cuenca Argentina Norte (CAN).

La decisión del Gobierno nacional de instruir a la Secretaría de Energía para convocar a un concurso público internacional sobre el bloque CAN_200 —un área de 5.000 kilómetros cuadrados en aguas profundas de la plataforma continental— ratifica el rumbo extractivista y energético trazado por los despachos de Balcarce 50.

Para la mirada analítica de nuestra Redacción en PRISMA, la medida, impulsada a partir del interés formal de firmas internacionales como la británica Challenger Energy, busca consolidar un mostrador de inversiones extranjeras directas en un contexto de extrema sequía de dólares en las reservas del Banco Central.

El permiso de exploración, estructurado bajo un plazo inicial de ocho años con opción a prórroga, vuelve a colocar a Mar del Plata y al corredor costero bonaerense en el epicentro estratégico de la proyección hidrocarburífera del país.

Sin embargo, este nuevo avance licitatorio reabre interrogantes profundos en el llano comunitario y la opinión pública local.

Mientras la narrativa oficial de la macroeconomía pondera la generación de regalías fiscales y el potencial de desarrollo soberano sobre la plataforma continental —reconocida bajo los límites de la ONU—, la sociedad civil y los sectores productivos tradicionales de la región pesquera y turística mantienen la guardia en alto.

El desafío fáctico de la Cuenca Argentina Norte radica en garantizar que las eventuales concesiones de explotación comercial dejen beneficios tangibles, empleo genuino de calidad y obras de infraestructura real en las comunidades costeras que actúan como base logística, y que el proyecto no se diluya en un simple balance de ganancias para las corporaciones multinacionales asociadas.

Con la licitación en marcha y las primeras evaluaciones de impacto ambiental en el horizonte, la fisonomía del futuro energético argentino mantiene su moneda en el aire, exigiendo un control social y técnico estricto que resguarde el patrimonio natural frente a las urgencias de la billetera estatal.