martes 14 de julio de 2026 10:50:22

ECONOMÍA Y POLÌTICA: DETRÁS DE LA FIRMA, POR QUÉ EL TRASPASO DE FONDOS A SANTILLI NO DEJA AFUERA AL MINISTERIO DE ECONOMÍA

 La delegación del manejo de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN) en el vicejefe de Gabinete, Gustavo Coria, bajo la órbita de Diego Santilli, encendió especulaciones sobre un supuesto «superpoder» para auxiliar a las provincias. Sin embargo, la realidad de la administración pública demuestra que la llave del cofre la sigue teniendo el Palacio de Hacienda. El mapa, punto por punto, de una jugada que es más política que financiera.

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La publicación de la Resolución 64/2026 en el Boletín Oficial generó una rápida lectura en el arco político:

Se interpretó que la Jefatura de Gabinete de la Nación pasaba a tener el control absoluto de la asistencia financiera a los gobernadores asfixiados por las deudas.

No obstante, para evitar falsas expectativas y entender cómo funciona el verdadero flujo de la plata pública, es necesario desarmar el engranaje estatal a través de tres claves fundamentales:

1. ¿Qué se delegó realmente?:

La firma que se transfirió a la órbita de Gustavo Coria corresponde exclusivamente a los Aportes del Tesoro Nacional (ATN). Este fondo, equivalente al 1% de la masa coparticipable, está diseñado por ley para atender «emergencias y desequilibrios financieros» de manera discrecional.

No es toda la caja del Estado, sino una herramienta de auxilio rápido que el Gobierno central utiliza históricamente para destrabar negociaciones políticas específicas en el Congreso o calmar tensiones urgentes con algún gobernador dócil.

2. El Ministerio de Economía mantiene la llave del candado:

Aunque la Jefatura de Gabinete de Diego Santilli dicte una resolución autorizando el envío de un ATN a una provincia, el acto administrativo es estéril sin la firma final del Ministerio de Economía.

Es el Palacio de Hacienda el que maneja la Tesorería General de la Nación y decide si hay caja real para liberar los fondos. Si la pauta de «déficit cero» del ministro de Economía exige congelar partidas, el ATN firmado por Coria quedará en lista de espera. Economía no pierde un solo ápice de su poder de veto sobre los números de la macroeconomía.

3. La estrategia del «policía bueno» y el «policía malo»:

Esta división de funciones responde a un clásico diseño de gobernabilidad.

Con la disolución del Ministerio del Interior, Jefatura de Gabinete asumió el rol de negociador político con las provincias. Para darle peso a esa mesa de diálogo, se le otorga a Santilli y a Coria la capacidad de ofrecer auxilio (el «policía bueno»).

Sin embargo, el rol de guardián de la austeridad y del ajuste recae exclusivamente en el Ministerio de Economía (el «policía malo»), que siempre podrá justificar la falta de giros automáticos bajo la premisa de la disciplina fiscal.

En conclusión, la delegación administrativa a favor de Coria no resuelve la crisis estructural de las provincias ni quita del medio al equipo económico nacional.

Se trata de un ordenamiento interno para que la negociación diaria tenga un interlocutor político con capacidad de propuesta, pero siempre bajo el estricto e inamovible techo financiero que se impone desde el Palacio de Hacienda.