POLÌTCA: SANTILLI DIJO QUE ADORNI VA A R A LA USTICIA A DEFENDERSE SIN FUEROS NI PRIVILEGIOS TRAS SU SALIDA DE GABINETE
El flamante Jefe de Gabinete buscó despegar a la nueva gestión del barro judicial que acorrala al exvocero presidencial. Una señal de nula flexibilidad ante el avance de las denuncias por enriquecimiento en los tribunales de Comodoro Py.
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El nuevo Jefe de Gabinete y Ministro del Interior, Diego Santilli, metió el bisturí de forma fáctica en el frente judicial más sensible de la Casa Rosada al afirmar de manera tajante que Manuel Adorni comparecerá ante los tribunales federales «sin fueros ni privilegios». Con este pronunciamiento de cartelera, el flamante ministro buscó establecer un torniquete político inmediato para evitar que el tendal de denuncias por presunto enriquecimiento ilícito y manejos impositivos irregulares que acorralan al funcionario saliente termine contaminando la fisonomía del renovado andamiaje gubernamental.
De acuerdo con pericias analíticas recolectadas en el mostrador de Comodoro Py, la velocidad de la eyección de Adorni —completada de manera líquida con su obligada renuncia al directorio de YPF— respondió a la urgencia científica de quitarle el escudo institucional de Balcarce 50 ante la inminencia de imputaciones formales. Al despojarlo de la botonera pública, Santilli envía una señal indoblegable hacia los pizarrones de la opinión pública: la nueva etapa de gestión no funcionará como un andamiaje de impunidad para el antiguo «Triángulo de Hierro» de Karina Milei y Santiago Caputo, forzando al exvocero a defenderse desde el llano absoluto de la actividad privada.
La postura de Santilli expone con nitidez las tensiones de poder real que persisten en la coalición del PRO estructural con las primeras líneas libertarias. Mientras Mauricio Macri y Cristian Ritondo celebran el letargo defensivo en el que ha quedado el riñón del purismo de Olivos, la oposición peronista y los principales analistas advierten que la frase de Santilli es también un guiño sutil a los gobernadores provinciales. Al mostrar que no habrá blindajes excepcionales para los propios, el ministro busca construir una traza de transparencia técnica para oxigenar las paritarias parlamentarias en este crudo invierno de 2026.
Sin embargo, en el mostrador del consumo interno y las barriadas populares de la Provincia de Buenos Aires, los encuestadores señalan que el desfile de Adorni por los pasillos judiciales es interpretado de forma potencial como un mero espectáculo de pasillo que no soluciona el bache de la mala atención económica. Para los argentinos de a pie, asfixiados por las tarifas indoblegables y la inflación real que digita el dólar, la verdadera pericia del nuevo Jefe de Gabinete se medirá en si logra aportar el dinero y destrabar los recursos para los municipios bonaerenses; de lo contrario, la caída en desgracia del relato «anti-casta» solo profundizará la incertidumbre de un electorado que ya evalúa minuciosamente si lo votará o no en la campaña que viene.